La compañia láctea redujo 37.299 toneladas de CO2 y consolida una transición energética que comenzó en 2020 con apenas el 28% de suministro limpio.
Mastellone Hnos. anunció que la totalidad de la energía eléctrica que consume en sus nueve plantas industriales proviene de fuentes renovables. La medida representa una reducción de 37.299 toneladas de CO2 equivalente en emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y convierte a la compañía —fabricante de La Serenísima, la marca láctea líder del país— en un referente del sector en materia de descarbonización operativa.
El logro no fue inmediato. La estrategia energética de Mastellone comenzó en 2020, cuando la compañía incorporó por primera vez energía renovable a su matriz, cubriendo el 28% de su consumo total. Seis años después, ese porcentaje llegó al 100% a través de una serie de acuerdos con generadores de energía limpia.
El salto más significativo ocurrió en octubre de 2024, cuando un acuerdo con MSU Green Energy y su parque solar Pampa del Infierno, ubicado en la provincia de Chaco, llevó la participación renovable al 63%. Dos meses más tarde, en diciembre, un nuevo contrato con Pampa Energía —que aporta energía eólica desde sus parques en Bahía Blanca— elevó esa cifra al 80%. El porcentaje restante se completa con energía hidroeléctrica proveniente de la Central El Chocón – Arroyito, también a través de MSU.
La combinación de tres fuentes —solar, eólica e hidráulica— define hoy la matriz energética de la compañía, diseñada para diversificar el suministro y reducir la dependencia de cualquier fuente única.
Alcance geográfico
Los acuerdos cubren la totalidad de las operaciones industriales de Mastellone: los complejos Pascual Mastellone (General Rodríguez) y Victorio Mastellone (Trenque Lauquen), y las plantas de Canals, Albariños, Leubucó, Mercedes, Villa Mercedes (San Luis) y Junín.
“Haber logrado que el 100% de la energía que requiere Mastellone Hnos. para su operación sea de origen renovable es un gran hito para la empresa y también para los equipos que han trabajado en el proyecto. Es parte de una estrategia mayor que contempla el cambio climático e incluye múltiples iniciativas para el mediano y largo plazo”, señaló Juan Alonso, Jefe de Gestión y Control Ambiental de la compañía.
El sector alimentario y lácteo en particular enfrenta una creciente presión para reducir su huella de carbono a lo largo de toda la cadena de valor. En ese contexto, el paso dado por Mastellone apunta directamente al Alcance 2 de sus emisiones —las generadas por el consumo de electricidad—, uno de los frentes clave en cualquier estrategia corporativa de descarbonización.
