Las sierras de Córdoba, clave para proteger el agua de 1,6 millones de personas

Representantes de Coca-Cola, Parques Nacionales, CICLA y la Reserva Natural Vaquerías en el Parque Nacional Quebrada del Condorito.

La restauración de bosques nativos y pastizales, junto con el control de especies invasoras, busca recuperar la capacidad de los ecosistemas serranos para regular el agua. En el Parque Nacional Quebrada del Condorito, que cumple 30 años, se desarrolla parte de este trabajo con participación de Parques Nacionales, CICLA y el Sistema Coca-Cola Argentina.

Las sierras cordobesas cumplen una función que muchas veces pasa inadvertida: son una de las principales reservas naturales de agua de la región. Sus bosques, pastizales de altura y suelos captan las precipitaciones, favorecen la infiltración y regulan el escurrimiento hacia los ríos y arroyos que abastecen a alrededor de 1,6 millones de personas de la ciudad de Córdoba y sus alrededores.

Sin embargo, la degradación de estos ambientes y la expansión de especies exóticas invasoras afectan ese funcionamiento natural. Recuperar los ecosistemas serranos se convirtió, por eso, en una tarea clave para la conservación de las fuentes de agua y la adaptación al cambio climático.

En el marco del 30º aniversario del Parque Nacional Quebrada del Condorito, autoridades de la Administración de Parques Nacionales y representantes de CICLA, con el apoyo del Sistema Coca-Cola Argentina, recorrieron el área para conocer los avances del proyecto Soluciones Basadas en la Naturaleza para el reabastecimiento de agua en las Sierras de Córdoba.

Uno de los desafíos identificados es controlar la expansión de arbustos invasores que consumen más agua que la vegetación nativa. Según estimaciones del proyecto, algunas de estas especies pueden utilizar hasta 390 litros de agua más por metro cuadrado al año.

“Uno de los grandes desafíos es recuperar la capacidad natural de las sierras para retener y regular el agua. Por ejemplo, nuestras estimaciones muestran que algunos arbustos invasores pueden consumir hasta 390 litros de agua más por metro cuadrado al año que la vegetación nativa. Por eso, intervenir sobre estas especies puede marcar una diferencia concreta en la salud de las cuencas y la disponibilidad del recurso”, explicó Javier García Espil, socio de CICLA.

La remoción de estas especies busca favorecer la recuperación de la vegetación nativa, mejorar la retención de humedad en los suelos y contribuir a la regulación de los caudales. El trabajo también contempla la instalación de cartelería informativa en el Parque Nacional para explicar a los visitantes el impacto de las especies invasoras sobre los ambientes serranos.

Más de 10.000 hectáreas bajo intervención

El proyecto ya lleva intervenidas más de 10.000 hectáreas en sectores estratégicos de las sierras cordobesas, con iniciativas de recuperación del bosque nativo, ganadería regenerativa y preservación y restauración del pastizal serrano.

El seguimiento de estas intervenciones cuenta con monitoreo científico y la participación de equipos de la Universidad Nacional de Córdoba y el CONICET. También involucra a productores rurales y comunidades locales, actores fundamentales para sostener los cambios en el territorio.

El Parque Nacional Quebrada del Condorito y la Reserva Hídrica Provincial de Achala forman parte de un sistema de ambientes serranos cuya conservación resulta determinante para las cuencas que abastecen a Córdoba. La protección de las nacientes de agua fue, precisamente, uno de los motivos que impulsaron la creación del Parque Nacional hace tres décadas.

El aporte del sector privado a la conservación de las cuencas

El trabajo cuenta con el apoyo del Sistema Coca-Cola Argentina, integrado por Coca-Cola y sus cuatro socios embotelladores: Arca Continental, Coca-Cola Andina, Coca-Cola FEMSA y Reginald Lee.

La iniciativa se enmarca en Aliados por el Agua, la plataforma de acción colectiva de la compañía que acompaña proyectos de acceso al agua potable, eficiencia en su uso, restauración de ecosistemas y conservación de cuencas en distintas regiones del país.

“En Coca-Cola creemos que cuidar el agua también significa devolverle a la naturaleza parte de lo que nos brinda. Los Parques Nacionales cumplen un rol fundamental en la protección de nuestros ecosistemas y de las fuentes de agua de las que dependen millones de personas. Por eso, apostamos a soluciones basadas en la naturaleza y al trabajo colaborativo, convencidos de que proteger estos recursos hoy es fundamental para preservar nuestro patrimonio natural y el bienestar de las futuras generaciones”, señaló Antonella Pelizzari, directora senior de Asuntos Públicos, Comunicación y Sustentabilidad de Coca-Cola Argentina y Uruguay.

La experiencia en las Sierras Grandes pone sobre la mesa una dimensión central de la gestión del agua: no alcanza con pensar en su distribución o consumo. También es necesario conservar los territorios que permiten que ese recurso se genere, se infiltre y llegue a las ciudades. En Córdoba, buena parte de esa respuesta está en sus ecosistemas serranos.

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