El titular de la Organización Internacional de Normalización (ISO) destacó el papel estratégico de los estándares internacionales para mejorar la competitividad, facilitar el comercio y gestionar los desafíos de la inteligencia artificial y el cambio climático. En diálogo con Visión Sustentable, sostuvo que las normas pueden convertirse en una herramienta clave para que Argentina fortalezca su inserción en los mercados globales.
En un escenario atravesado por la aceleración tecnológica, la crisis climática y la transformación de los modelos productivos, las normas internacionales hoy pueden ser herramientas estratégicas para mejorar la competitividad de las empresas, generar confianza en los mercados y facilitar el comercio internacional.
Así lo planteó Sergio Mujica, secretario general de la Organización Internacional de Normalización (ISO), durante su participación en el encuentro “Sistemas de Gestión Corporativos”, organizado por el Instituto Argentino de Normalización y Certificación (IRAM) en el marco del Día Mundial de la Normalización.
En diálogo con Visión Sustentable, Mujica analizó cómo los estándares internacionales pueden acompañar los grandes cambios que enfrentan las organizaciones y los países, desde la expansión de la inteligencia artificial hasta la necesidad de acelerar la acción climática. También se refirió a las oportunidades que estas herramientas representan para economías como la argentina.
Para Mujica, los desafíos actuales requieren respuestas coordinadas. En ese sentido, considera que las normas internacionales constituyen uno de los instrumentos más importantes para impulsar la acción colectiva, establecer criterios comunes y facilitar que países e industrias puedan trabajar de manera conjunta.
“Los desafíos globales requieren soluciones globales, y las normas son una de las herramientas más poderosas con las que contamos para impulsar la acción colectiva”, señaló.
Su importancia también se refleja en la capacidad de facilitar la interoperabilidad de los sistemas, gestionar riesgos y medir resultados. Esto cobra especial relevancia en un contexto en el que las empresas deben adaptarse simultáneamente a nuevas tecnologías, exigencias ambientales y mercados cada vez más integrados.
El secretario general de ISO puso especial énfasis en el impacto que estos estándares pueden tener para las pequeñas y medianas empresas, al ofrecerles marcos de referencia reconocidos internacionalmente y contribuir a generar condiciones de competencia más equitativas.
Inteligencia artificial: de la innovación a la gobernanza
Uno de los desafíos más importantes es cómo garantizar que las normas puedan acompañar tecnologías que evolucionan a una velocidad inédita.
En materia de inteligencia artificial, Mujica advirtió que la discusión pasa por cómo gestionar sus riesgos para las personas, la sociedad y el planeta.
“La pregunta ya no es si la IA cambiará nuestras vidas, sino cómo debería controlarse y gestionarse para maximizar sus beneficios potenciales y minimizar los riesgos que representa”, explicó.
En este escenario, destacó el papel de la norma ISO/IEC 42001, el primer estándar internacional para sistemas de gestión de inteligencia artificial, que proporciona lineamientos para que organizaciones de distintos tamaños y sectores puedan desarrollar e implementar esta tecnología de manera responsable.
Para Mujica, las normas también pueden funcionar como puentes entre diferentes marcos regulatorios, evitando que la diversidad de enfoques termine fragmentando los mercados internacionales.
Sin embargo, aclaró que la publicación de un estándar es apenas el comienzo: su verdadero valor se concreta cuando las organizaciones incorporan sus requisitos y los traducen en prácticas de gestión.
Acción climática: cómo construir credibilidad y evitar el greenwashing
La sostenibilidad es otro de los ámbitos en los que la normalización adquiere un papel estratégico. En un contexto de creciente exigencia de transparencia por parte de inversores, consumidores y organismos reguladores, demostrar que los compromisos ambientales se traducen en resultados concretos se vuelve cada vez más importante.
“La confianza puede tardar años en construirse y perderse en segundos”, advirtió Mujica al referirse a la necesidad de que las organizaciones puedan respaldar sus declaraciones de sostenibilidad.
Desde su perspectiva, las normas internacionales ofrecen herramientas para transformar compromisos climáticos en acciones medibles, establecer mecanismos de rendición de cuentas y fortalecer la transparencia de las organizaciones.
En ese sentido, destacó que la credibilidad del sistema también depende de su carácter multilateral: la elaboración de normas debe incorporar las perspectivas de especialistas de diferentes países y sectores, especialmente de las economías en desarrollo.
Argentina y el desafío de convertir las normas en una ventaja competitiva
Para países como Argentina, donde la competitividad y el acceso a los mercados internacionales son desafíos centrales, Mujica considera que los estándares pueden representar una oportunidad concreta de desarrollo.
El secretario general de ISO recordó que el Informe sobre el Desarrollo Mundial 2025 del Banco Mundial puso el foco en las normas y las describió como los “cimientos invisibles de la prosperidad”.
Según explicó, su adopción puede facilitar el comercio, impulsar la innovación, mejorar la integración de las tecnologías y ofrecer un marco común de referencia para competir internacionalmente.
“Las normas internacionales pueden ser poderosas facilitadoras del comercio. Al proporcionar un lenguaje común y un marco coherente reconocido a nivel mundial, aumentan la confiabilidad en el mercado”, sostuvo.
Su mensaje para el sector empresario argentino es contundente: las normas no deberían ser consideradas simplemente un requisito administrativo o un trámite para obtener una certificación, sino una herramienta para fortalecer la gestión y construir ventajas competitivas.
“Las normas son mucho más que documentos técnicos. Cuando se utilizan eficazmente, ayudan a las empresas a competir, a los gobiernos a obtener mejores resultados y a las personas a tener mayor confianza en los productos, servicios y sistemas de los que dependen cotidianamente”, afirmó. Y concluyó con una frase que sintetiza su visión sobre el vínculo entre normalización y desarrollo:
“Los países que se toman en serio las normas llevan la delantera”.
El desafío de integrar los sistemas de gestión
El encuentro organizado por IRAM también permitió trasladar esta discusión al ámbito empresarial. Bajo el título “Sistemas de Gestión Corporativos”, la jornada reunió a referentes de Toyota Argentina, Maincal S.A. y Siemens, junto con autoridades de IRAM, ISO y la Unión Industrial Argentina (UIA).
Uno de los ejes centrales fue la actualización de ISO 9001:2026, la norma internacional de referencia para los sistemas de gestión de calidad, presentada por Gustavo Pontoriero, gerente de División Certificación de Sistemas de Gestión de IRAM.
Durante el espacio de casos empresariales, Gustavo Salinas, presidente de Toyota Argentina; Diego Strafaccio, gerente general de Maincal S.A.; y Eduardo Gorchs, CEO de Siemens, compartieron experiencias sobre cómo los sistemas de gestión contribuyen a la mejora continua y a la transformación de las organizaciones.
El mensaje que atravesó el encuentro fue que, en un escenario de cambios tecnológicos, ambientales y económicos, la gestión integrada y la adopción de estándares internacionales pueden dejar de ser una cuestión operativa para convertirse en parte de la estrategia de desarrollo de las empresas y los países.
