Bajo el lema “Redefinir los límites”, la XXIV Jornada Anual del Grupo de Fundaciones y Empresas convocó a representantes del sector empresarial, social, público y académico para reflexionar sobre el futuro de la democracia, la acción colectiva y el rol de las organizaciones en el desarrollo.
El Grupo de Fundaciones y Empresas (GDFE) realizó su XXIV Jornada Anual en el Centro Cultural de la Ciencia, con la participación de más de 450 referentes de distintos sectores. Bajo el lema “Redefinir los límites”, el encuentro puso en debate cómo fortalecer la colaboración entre organizaciones y transformar las capacidades individuales en respuestas colectivas frente a los desafíos sociales.
Durante la apertura, Gustavo Castagnino, presidente de GDFE, destacó la importancia de avanzar hacia una inversión social privada más estratégica y articulada. “Los desafíos del desarrollo son complejos y ninguna organización puede abordarlos por sí sola. Por eso, nuestro compromiso es impulsar una inversión social privada cada vez más estratégica, articulada y comprometida con el bien público”, afirmó.
Uno de los ejes centrales fue el reconocimiento de las Experiencias de Acción Colectiva impulsadas por GDFE. En esta primera edición participaron 33 fundaciones y empresas, cuyas iniciativas involucran a más de 1.700 actores y alcanzan directamente a más de 2.000 organizaciones de la sociedad civil, 9.000 escuelas y 2 millones de personas en las 24 provincias argentinas. Además, tienen presencia en 128 municipios y localidades.
La iniciativa busca visibilizar alianzas, compartir aprendizajes y promover nuevas formas de colaboración, sin establecer una competencia entre proyectos. Los resultados formarán parte de una publicación que la entidad presentará próximamente.
La agenda también incluyó debates sobre los desafíos de la democracia, la confianza y la construcción de futuros posibles. Participaron el politólogo Andrés Malamud, la especialista en políticas públicas Gala Díaz Langou y el filósofo Martín Grassi, quienes reflexionaron sobre los límites de la imaginación política y la necesidad de reconstruir espacios de encuentro entre distintos sectores de la sociedad.
El encuentro dejó como eje central la necesidad de revisar las formas tradicionales de intervención y avanzar hacia modelos de trabajo conjunto. En un escenario de desafíos sociales cada vez más complejos, la articulación entre el sector privado y las organizaciones sociales aparece como una herramienta clave para ampliar el impacto de las iniciativas y contribuir al desarrollo.
