Las alianzas dejaron de ser una herramienta complementaria para convertirse en uno de los pilares de las estrategias de sustentabilidad más maduras. Para Laboratorios Bagó, ese camino comenzó hace tres décadas y hoy constituye una parte central de su modelo de gestión, basado en la convicción de que los desafíos sociales sólo pueden abordarse de manera colaborativa.
En un encuentro realizado en sus oficinas centrales para conmemorar los 30 años de trabajo conjunto con organizaciones sociales, Javier García Moritán, Director Ejecutivo de GDFE, y Hernán Da Cunha, Director de Relaciones Institucionales de Laboratorios Bagó, analizaron los aprendizajes que fueron moldeando su estrategia de sustentabilidad y el rol que hoy cumplen las alianzas como motor de impacto colectivo.
“Para Bagó, la sustentabilidad es una forma de desarrollar nuestro propósito. En este contexto, impulsamos la transformación social hacia un modelo de ecosistemas de colaboración, donde los actores participantes debemos priorizar una agenda en común para la generación de alianzas con un alto impacto colectivo“, afirmó Hernán Da Cunha, Director de Relaciones Institucionales de Laboratorios Bagó.
Del compromiso social a los ecosistemas de colaboración
Da Cunha explicó que el vínculo de la empresa con la comunidad forma parte de su identidad desde sus orígenes. Sin embargo, la manera de materializar ese compromiso fue evolucionando.
“Desde los inicios, la familia Bagó tuvo la convicción de interactuar con la sociedad y estar comprometida con su comunidad. Hoy entendemos que la forma más efectiva de generar impacto es a través de alianzas que permitan sumar esfuerzos, recursos y, sobre todo, multiplicar los resultados”, sostuvo.
Para la compañía, las alianzas no sólo amplían capacidades, sino que generan sinergias que hacen que los proyectos sean más sostenibles en el tiempo que las iniciativas desarrolladas de manera individual.
Escuchar antes de actuar
Uno de los principales aprendizajes de estos años fue comprender que una estrategia de sustentabilidad no puede construirse únicamente desde la mirada de la empresa.
Según Da Cunha, la experiencia demostró que cuanto mayor es la coincidencia de valores y objetivos entre los distintos actores involucrados, mayor es la efectividad de las acciones.
Ese proceso llevó a Bagó a desarrollar durante años un trabajo de escucha activa y de análisis de materialidad para identificar las expectativas y necesidades de sus principales grupos de interés.
“La estrategia no surge solamente de definir cuáles son nuestros intereses, sino de incorporar la mirada de la comunidad y de nuestros públicos clave”, explicó.
A partir de ese diagnóstico, la empresa alineó su estrategia de sustentabilidad con la estrategia del negocio y buscó organizaciones aliadas que aportaran conocimiento, experiencia territorial y capacidad de implementación.
Alianzas con propósito y resultados medibles
Para el laboratorio, elegir un aliado implica mucho más que compartir una causa. La compañía prioriza organizaciones con experiencia comprobada en el territorio, capaces de aportar conocimiento específico y dar testimonio de los resultados alcanzados.
Además, considera indispensable construir las alianzas sobre valores compartidos, objetivos claros, transparencia y sistemas de medición que permitan evaluar la evolución de los proyectos mediante indicadores concretos.
Otro de los desafíos consiste en asegurar que las iniciativas tengan alcance federal, llegando a distintas regiones del país, y que mantengan una relación directa con el propósito de la compañía. Por eso, gran parte de las acciones se concentran en dos ejes estratégicos: salud y educación.
Actualmente, Laboratorios Bagó trabaja junto a más de 60 organizaciones sociales, un modelo que le permitió fortalecer su vínculo con las comunidades, comprender las particularidades de cada territorio y diseñar intervenciones más precisas y efectivas.
La lógica colaborativa también se extiende al negocio. La empresa impulsa proyectos conjuntos con instituciones científicas, universidades, compañías del sector y el ecosistema emprendedor para acelerar la innovación, incorporar nuevas tecnologías y ampliar el acceso a tratamientos y soluciones de salud.
Después de tres décadas de trabajo colaborativo, la experiencia de la compañía confirma una tendencia que atraviesa la agenda global de sustentabilidad: las empresas ya no generan impacto de manera aislada. La construcción de alianzas basadas en confianza, objetivos compartidos y medición de resultados se consolida como una de las herramientas más efectivas para impulsar transformaciones sociales de largo plazo.






