Nestlé y el desafío de descarbonizar la mesa: 26% menos de emisiones y la apuesta firme por la agricultura regenerativa

Verónica Rosales, Directora de Comunicaciones y Sustentabilidad de Nestlé Argentina, Paraguay y Uruguay.

Con la meta global de alcanzar cero emisiones netas para 2050, la compañía avanza hacia sus hitos intermedios. En Argentina, la clave está en el origen: más del 70% de sus emisiones proviene de las materias primas, lo que exige un trabajo codo a codo con los productores en el campo.

Nestlé avanza en su hoja de ruta hacia la sustentabilidad. En su último balance, la compañía confirmó una reducción del 26% en sus emisiones globales respecto al año base 2018, superando las proyecciones iniciales. De cara al 2030, el objetivo intermedio es lograr que el 50% de sus ingredientes clave provengan de sistemas de agricultura regenerativa.

A nivel local, la estrategia ataca directamente el corazón del negocio y sus emisiones de Alcance 3 (la cadena de valor extensa). Verónica Rosales, Directora de Comunicaciones y Sustentabilidad para Nestlé Argentina, Uruguay y Paraguay, es contundente sobre este reto:

“El 70% de nuestras emisiones proviene de los ingredientes. No hay forma de que cumplamos los compromisos que asumimos si no trabajamos con la cadena de valor. Nosotros vendemos alimentos: la crisis climática afecta a las tierras, pero hay que seguir produciendo porque la población sigue creciendo y hay que alimentar”, remarcó.

En Argentina, Nestlé lleva adelante más de 200 proyectos socioambientales, priorizando sus dos unidades operativas de mayor huella de carbono a nivel nacional: el negocio lácteo y el de alimentos para mascotas.

“Trabajamos mucho por un lado con tamberos y también con productores. Un ejemplo es el programa piloto que desarrollamos con Aapresid en unos campos en Córdoba: son 1.575 hectáreas con 3 productores para el desarrollo de prácticas de agricultura regenerativa en ingredientes para alimento de mascotas. Nos sirve mucho hacer pilotos y después extenderlos, hay mucho de aprender codo a codo trabajando con los agricultores”, explica la ejecutiva.

  • Alianzas en el campo: El esquema junto a Aapresid busca validar técnicas en el terreno para luego escalarlas a más hectáreas en el país.
  • Acompañamiento técnico: A través de equipos de agrónomos y veterinarios, la compañía acompaña a los productores para asegurar la adopción de prácticas que mejoren la salud de los suelos y los hagan más resistentes al cambio climático.

Transformar la industria para sostener el negocio

La transición hacia modelos productivos sostenibles es vista en la compañía como una condición de supervivencia comercial en el tiempo.

“Si nosotros no cambiamos, si la industria no cambia la forma en que se producen los alimentos… la industria alimentaria es uno de los grandes productores de emisiones. La resiliencia de las tierras y la sostenibilidad de nuestro negocio dependen de esto: es parte de nuestra estrategia, pero está atado totalmente al negocio y a sostener una producción que sea amigable con el ambiente, enfatiza Rosales.

Envases y la trampa de la infraestructura

En materia de economía circular, Nestlé mantiene alineados sus objetivos de packaging. Por un lado, más del 95% de sus envases ya están diseñados para ser reciclados; por el otro, la compañía revalidó la neutralidad en plástico y cartón que sostiene desde 2022, recolectando y reciclando una cantidad equivalente a la que vuelca al mercado.

Este esfuerzo se realiza mediante acuerdos con municipios, cooperativas, organizaciones clave del sector como CEMPRE y Latitud R, buscando destrabar uno de los mayores cuellos de botella de la industria, la falta de infraestructura de recolección y tratamiento en el país.

La paradoja del consumidor: Conciencia vs. Bolsillo

Pese al avance en la oferta sustentable, las mediciones de mercado revelan una brecha entre la intención del consumidor y su conducta de compra final. Si bien la preocupación ambiental crece, persisten tres barreras principales: el precio (no pagar más), la comodidad/accesibilidad y la falta de información sobre cómo separar los residuos.

Para derribar la barrera del conocimiento y acercar las marcas a la gente, la compañía desplegó en La Exposición Rural un espacio de interacción directa con el público con Talleres educativos que brindan actividades abiertas sobre agricultura regenerativa y reciclaje para enseñar a separar los residuos en casa. De esta manera, se busca potenciar el chip sustentable que ya traen los más jóvenes para inspirar al resto de la familia.

“El desafío enorme de las marcas es generar eficiencias internas para absorber las inversiones en sustentabilidad sin trasladarlas al precio final, al tiempo que educamos al consumidor. El estar en La Rural y conectar nuestras marcas contando lo que hacemos busca concientizar: en la medida que el consumidor conoce más, es más responsable de lo que genera su acción u omisión”, concluye Rosales.

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