Por Livia Armani, COO de SpaceGuru
El 24 de noviembre se celebró el Día de la Circularidad, un recordatorio fundamental de que el modelo económico de “extraer, producir, consumir y desechar” ha llegado a su fecha de caducidad. Este sistema lineal es insostenible en un planeta con recursos finitos y una población que crece exponencialmente.
En las grandes ciudades, este problema se hace visible en dos dimensiones: la falta de espacio y el exceso de acumulación. Nuestros hogares, cada vez más pequeños, se convierten en cementerios de objetos a los que les guardamos cariño, pero que no tienen utilidad en nuestro día a día.
El ADN Circular de la Logística
En SpaceGuru, nuestra misión nació del propósito de resolver este doble desafío. No somos una simple empresa de guardado de cosas; somos una plataforma de logística inteligente diseñada para la circularidad. Nuestro modelo de negocio se basa en un principio que puede parecer contradictorio a primera vista: nuestros clientes nos pagan por el espacio, pero los invitamos activamente a dejar de acumular.
Aquí es donde la logística tecnológica se convierte en el motor de la economía circular doméstica. No basta con decirle a la gente que consuma menos; hay que darle herramientas prácticas para que puedan transformar sus hábitos.
- Visibilidad y Control: Mediante nuestra app, los clientes tienen un catálogo digital de todo lo que guardan. Un objeto deja de ser un “trasto olvidado” en un rincón oscuro y se convierte en un activo visible y gestionable. Esto es un cambio de paradigma: la visibilidad es el primer paso hacia la circularidad.
- La Logística como Facilitadora: Una vez que el objeto es visible, nuestra logística on-demand permite que el cliente decida si quiere que ese objeto vuelva a su casa (Reutilización), sea donado a una ONG (Impacto Social), o sea vendido a través de terceros (Revalorización). La clave es que el movimiento del objeto es tan simple como pedir un delivery.
- De Inútil a Recurso: Al hacer que sea fácil reintroducir un objeto en la economía, transformamos el concepto de “residuo” en “recurso”.
La Circularidad como Responsabilidad y Oportunidad
El Día de la Circularidad no es solo para grandes industrias. Es una llamada para que las empresas de servicios y tecnología, como la nuestra, usen la innovación para empoderar al individuo. Si la logística y la tecnología se ponen al servicio de la sostenibilidad, se elimina la fricción y la excusa de que “es muy difícil” donar o vender un objeto.
La economía circular no es una moda, es la única forma responsable de hacer negocios. En un mundo donde la escasez de recursos y la gestión de residuos son problemas acuciantes, cada empresa tiene la obligación de integrar el propósito en su modelo de negocio.
Para nosotros, el éxito no solo se mide en metros cúbicos guardados, sino en la cantidad de objetos que logramos reinsertar en la cadena de valor, reduciendo la necesidad de comprar cosas nuevas y liberando espacio tanto físico como mental en la vida de nuestros clientes.
En un contexto donde cada decisión logística tiene consecuencias ambientales, en la compañía demostramos que la circularidad también se mide en emisiones evitadas. Al reintroducir miles de objetos en nuevos ciclos de uso y desviar materiales de los rellenos sanitarios, logramos evitar entre 8 y 12 camiones compactadores al año rumbo al desecho y reducir más de 10 toneladas de CO₂ al año, gracias tanto a la gestión responsable como al transporte consolidado, que recorta traslados innecesarios. Y mientras reducimos huella, también fortalecemos tejido social: más de 2.500 objetos donados llegaron a organizaciones que acompañan a 6.000 personas, mostrando que la sostenibilidad cobra verdadero sentido cuando conecta menor impacto con mayor bienestar comunitario. La logística, cuando se diseña con propósito, puede ser una fuerza silenciosa que une menos emisiones, menos desperdicio y más comunidad.
El desafío para el futuro es integrar de manera completa la trazabilidad de los objetos y seguir innovando para que el camino hacia la sostenibilidad sea el más fácil y conveniente. La circularidad es la base de un futuro más consciente y habitable, y la logística es la clave para abrir esa puerta.
Invito a todas las empresas a repensar cómo su logística puede convertirse en un aliado de la sostenibilidad y a los consumidores a celebrar el Día de la Circularidad revisando qué objetos de su hogar pueden tener una segunda vida.”






