La Empresa B cordobesa ya invirtió más de $360 millones en renovar su flota y su maquinaria, con apoyo de bancos, un fondo de impacto y BS Capital Partners.
Ecoservice, la Empresa B cordobesa de espacios verdes, está cambiando su flota y su maquinaria, y lo hace con una pata clave: financiamiento pensado para acompañar ese impacto. Ya lleva invertidos más de $360 millones en vehículos eléctricos y equipos más eficientes, con el respaldo de Banco Galicia, Banco Macro y, más recientemente, el fondo de impacto Sumatoria.
Fundada en Córdoba en 1995 y Empresa B desde 2025, la compañía brinda servicios de ingeniería ambiental, diseño y mantenimiento de espacios verdes para organismos públicos, empresas y organizaciones. BS Capital Partners acompaña el proceso en el marco de su alianza con Sistema B.
“Renovar la flota y la maquinaria es una decisión sobre el futuro de Ecoservice. Acceder a financiamiento alineado con ese propósito nos permite acelerar las inversiones y llevar la transformación a nuestra operación cotidiana”, señaló Pablo Ruiz, gerente de la empresa.
Financiamiento que acompaña el impacto
Para Iván Buffone, director de BS Capital Partners, el caso tiene un valor particular: “Ecoservice es una empresa del interior, de Córdoba, que está haciendo un esfuerzo de inversión importante para transformar su operación”. Y agrega un dato importante: “aun teniendo acceso a vías tradicionales de financiamiento, decidió apostar también por alternativas que reconozcan y acompañen su impacto”.
El trabajo de BS Capital Partners, explica, es conectar proyectos con capital. “La transición hacia una economía más sostenible necesita empresas dispuestas a transformar su operación y capital que acompañe esas decisiones. Nuestro trabajo es conectar ambas cosas: traducir los proyectos de impacto en oportunidades concretas de financiamiento. Ecoservice muestra cómo la banca y la inversión de impacto pueden complementarse para impulsar esa transformación”, destacó Buffone.
La idea, agrega, es que este sea uno de varios casos, con empresas de distintas regiones y fuentes de financiamiento: bancos, fondos y mercado de capitales. “Darles visibilidad ayuda a que otras empresas conozcan estas posibilidades y se animen a recorrer ese camino”, sostuvo.
Los números del impacto
En los vehículos 100% eléctricos, las emisiones directas de CO₂ del escape son nulas. Si se suman las de la generación de electricidad para cargarlos, la reducción frente a un utilitario diésel podría alcanzar el 80%, según la matriz eléctrica argentina y los consumos de referencia. En la maquinaria reemplazada por equipos más eficientes, la estimación preliminar es de entre 20% y 30% menos de emisiones para un mismo trabajo.
Buffone es cauto con las cifras: “Son referencias por tipo de equipo, no una reducción calculada para el conjunto del plan”. Y aclara que el siguiente paso es medir: “Todo esto deberá contrastarse con las mediciones que realizará Ecoservice a partir de sus consumos y condiciones reales de operación”.
Desde Córdoba, una empresa de espacios verdes muestra cómo una agenda global de descarbonización puede aterrizar en un tractor, una camioneta y un plan de inversión concreto.






