Zurich avanza en un modelo de negocio cada vez más sustentable

Adriana Arias, head of Communications & Sustainability - Zurich

En un contexto donde los riesgos climáticos ya son parte de la agenda cotidiana del país, el sector asegurador empieza a ocupar un rol estratégico. Zurich Argentina lo sabe y por eso profundiza su camino hacia un modelo de negocio con menor impacto ambiental y mayor aporte social, plasmado en su segundo Reporte de Sustentabilidad.

La sustentabilidad es, ante todo, un cambio cultural. Es un camino firme pero sin pausa, y que requiere mucha concientización interna”, resume Adriana Arias, Head of Communications&Sustainability, en diálogo con Visión Sustentable. Y esa frase sintetiza un trabajo que va mucho más allá de los productos sostenibles: involucra a equipos, proveedores, aliados, comunidades y a la propia industria.

Una estrategia que evolucionó junto a los consumidores

Arias reconoce que, dentro del mercado asegurador, Zurich logró posicionarse con un rol “activo y positivo” en sostenibilidad. La clave, dice, estuvo en anticiparse a los cambios de hábitos de los consumidores.

El sector asegurador hoy no se limita a ofrecer cobertura: también funciona como una red de contención social y ambiental en un contexto cada vez más desafiante. En ese marco, Zurich viene desarrollando soluciones alineadas con nuevas maneras de vivir.

De ahí nacieron productos como:

  • Hogar Sustentable, un seguro que protege paneles solares, termotanques solares, aerogeneradores y dispositivos de energía limpia instalados en el hogar.
  • Zurich Auto Huella Zero, pensado desde cero para minimizar el impacto ambiental con talleres homologados, repuestos reciclados y una gestión responsable en caso de destrucción total.
  • nomADN, que brinda cobertura a equipos de movilidad urbana sostenible como bicicleta, monopatín, patineta, y rollers.

 “Acompañamos nuevos hábitos de vida y tratamos de anticiparnos para ofrecer productos que ya respondan a esas demandas”, explica Arias.

Camino a Net Zero 

El compromiso global de Zurich es alcanzar las cero emisiones netas para sus operaciones en 2030 y para su portfolio de inversiones y suscripción en 2050. En Argentina, los avances muestran que la meta es posible.“Vamos camino a cumplirlo. La gestión ambiental integral de la operación es clave, pero también la concientización constante sobre el impacto del cambio climático”, afirma Arias.

En un país altamente expuesto a eventos climáticos extremos, la industria aseguradora empieza a ocupar un rol distinto. Zurich ya no se limita a cubrir siniestros: se posiciona como un actor que previene, educa y acompaña a comunidades, proveedores, y personas en un entorno que cambia cada vez más rápido.

Resultados que muestran un cambio estructural

El reporte 2024 deja números que marcan un antes y un después dentro de la compañía:

  • 84% de reducción de las emisiones de carbono de sus operaciones desde 2019.
  • 84% de pólizas digitalizadas, lo que reduce el uso de papel.
  • Certificación del Sello Verde del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires por su gestión de residuos.
  • Más del 80% de la flota híbrida.
  • $27.377 millones invertidos en activos ESG y 36% de reducción en las emisiones de carbono de su portafolio de inversiones.

Aun así, Arias reconoce que quedan desafíos: “Lograr energía renovable en todas las oficinas del país es uno de los grandes pendientes. En CABA recibimos la certificación de Sello Verde; ahora buscamos potenciar y eficientizarnuestra gestión de residuos en todas las plazas donde operamos”.

Uno de los desafíos más importantes es fortalecer el compromiso ESG en toda la cadena de valor, acompañando la transición hacia una economía baja en carbono en un contexto económico complejo. También aparece el desafío de adaptar estándares internacionales a realidades locales, tanto desde lo regulatorio como desde la operación.

Al mismo tiempo, la mayor exposición a riesgos climáticos incrementa la vulnerabilidad de muchas comunidades. Esto refuerza la necesidad de pensar estrategias de prevención, adaptación y resiliencia que integren sustentabilidad y gestión de riesgos.

Cultura, voluntariado y formación: el corazón del modelo

Si hay algo en lo que la aseguradora repite puertas adentro es que la sustentabilidad empieza en la propia casa. Por eso la compañía impulsa un proceso de cambio cultural profundo que busca que la sostenibilidad deje de ser un discurso y se convierta en un hábito cotidiano.

La Green Week es uno de los ejemplos más claros: una semana de experiencias ambientales donde los colaboradores y productores participan en limpiezas de playas, plantación de árboles, talleres de reciclaje y actividades educativas. La idea es simple pero potente: vivir en primera persona el impacto.

Ese enfoque también se refleja en VoluntarioZ, el programa de voluntariado corporativo que no deja de crecer: el 30% de la nómina participa activamente. En 2024 se alcanzaron 4.300 horas de voluntariado y la compañía destinó más de $150 millones a iniciativas comunitarias y proyectos sociales.

Tenemos una estrategia de inversión social privada sostenida hace más de 20 años, con proyectos de mediano y largo plazo. El voluntariado no es algo accesorio, es parte de nuestra identidad”, afirma Arias.

La estrategia de sustentabilidad se organiza en tres grandes pilares: Planeta, Personas y Clientes. Esto permite integrar los aspectos ambientales, sociales y de gobernanza en todas las decisiones.

  • En Planeta, el foco está en minimizar impacto ambiental y avanzar hacia Net Zero.
  • En Personas, priorizan bienestar, diversidad, inclusión y accesibilidad de sus colaboradores, como así también la contribución a la comunidad a través de la educación, medio ambiente y apoyo social.
  • En Clientes, desarrollan productos que fomentan resiliencia climática y acompañan transiciones sostenibles.

La educación, la inclusión y el ambiente son los ejes centrales de su inversión social, trabajados en conjunto con fundaciones como Vida Silvestre, Integrar, Cimientos, Cruz Roja y organizaciones barriales. Pero la cultura no queda solo adentro: también se extiende a la cadena de valor. Los proveedores de riesgo alto o medio son evaluados con criterios de sostenibilidad y se acompaña especialmente a los más pequeños para que puedan incorporar criterios ESG.

Buscamos establecer relaciones con proveedores que mantengan una conducta ética y responsable, que compartan nuestros principios y cuyas prácticas estén alineadas con nuestro compromiso con la sustentabilidad. Queremos que todo el ecosistema avance, no solo la compañía”, explica Arias.

Y ese mismo enfoque territorial se refleja en la Fundación Zurich, que en 2024 tuvo un rol clave en el acompañamiento a Bahía Blanca tras la tormenta severa, en articulación con Cruz Roja. Su Fondo de Emergencias permite responder rápido y a la vez trabajar en prevención.

El cambio climático afecta directamente a nuestro negocio. Por eso hacemos foco en comunidades más resilientes y desarrollamos informes de riesgo que ayudan a prevenir daños y a pensar políticas públicas distintas”, resume Arias.

En Zurich, la sustentabilidad es un ecosistema de cultura, alianzas y territorio que busca que la resiliencia, tanto interna como comunitaria, sea el hilo conductor de toda la estrategia.

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