La Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI) dejó de ser una tendencia políticamente correcta para consolidarse como una estrategia de negocio pura y dura.
La Fundación FLOR presentó su informe De la estrategia a la acción en Diversidad, un documento que, por primera vez, le pone números fríos y datos duros a los resultados que obtienen las empresas que realmente apuestan por la diversidad. ¿El escenario? El Auditorio del Consejo Profesional de Ciencias Económicas. ¿La conclusión principal? La inclusión no es un costo, es una inversión con retorno garantizado.
Radiografía del impacto: innovación, talento y caja
El informe derriba los prejuicios de raíz y demuestra que, incluso en contextos económicos hostiles como el período 2024-2025, el 90% de las organizaciones líderes sostuvo o profundizó sus políticas de DEI. Los beneficios se sienten de manera transversal en toda la estructura:
-
100% reporta un impacto directo y positivo en la creatividad y la innovación.
-
95% experimentó mejoras sustanciales en la cultura organizacional.
-
94% nota una mayor eficiencia en la atracción y retención de talento joven y calificado.
-
Más del 56% ya registra un impacto positivo directo en su rentabilidad.
El dato: El estudio revela que las organizaciones se mueven por convicción y negocio, no por imposición. Al evaluar qué sostiene esta agenda en el tiempo, la integración en la estrategia del negocio obtuvo un puntaje de 4,6 sobre 5, mientras que el marco legal quedó relegado a los últimos puestos.
De la intención a la acción: el ADN de las empresas que ganan
¿Qué diferencia a las compañías que logran transformar la diversidad en facturación de aquellas que se quedan en el intento? La respuesta es la institucionalización. El 100% de las organizaciones relevadas integra la DEI en su estrategia general con políticas formales, y más del 70% cuenta con presupuestos, responsables y planes de acción específicos. Además, el 85% trabaja con un enfoque interseccional, cruzando variables de género, edad, discapacidad, territorio y condición socioeconómica.
El encuentro, moderado por Leonardo Hernández (Diversa Noticias), reunió a referentes de cuatro organizaciones ganadoras de los Premios FLOR 2025 que compartieron sus experiencias en primera persona:
-
Valeria Scotti (Farmacity): Destacó que el camino implica una revisión y aprendizaje constantes. “Postularse ya es un proceso de auditoría interna”, señaló.
-
Paula Rossi (CILSA): Recordó que el éxito es una carrera de fondo: “La primera vez que nos presentamos no ganamos, pero nos fuimos sabiendo que íbamos a volver con mejoras”.
-
Florencia Luque (MEP – Mujeres en Publicidad): Remarcó el poder de las alianzas. “En diversidad hay mucho saber colectivo; solo hay que ir a buscarlo y generar sinergias”.
-
Leandro Mariezcurrena (Explozión): Definió el reconocimiento como un compromiso que “eleva la vara” para el mercado laboral actual.
El liderazgo que viene
“Vivimos un momento desafiante, en el que la inclusión necesita más que nunca de acciones concretas y liderazgo con propósito. Estos Premios invitan a más organizaciones a comprometerse con una agenda que no es moda, sino una respuesta estratégica, ética y urgente”, sentenció Andrea Grobocopatel, Presidenta de Fundación FLOR.
Por su parte, Giselle Petraglia, Directora Ejecutiva de la entidad, concluyó con el verdadero norte corporativo: “Queremos ayudar a comprender, con ejemplos reales, cómo la DEI puede convertirse en una ventaja competitiva concreta y medible”.
Para las empresas que todavía miran de reojo la agenda sustentable, la tendencia es irreversible: la diversidad ya no se mide solo en impacto social, ahora se lee directamente en el balance de fin de año.
El informe completo con los casos de éxito y la metodología se puede descargar de forma gratuita en el sitio oficial de la fundación: flor.org.ar/flor-lab
