Toyota Argentina se alió con CESVI para que sus vehículos (y los de Lexus) tengan una “segunda vida” real. No es solo una declaración de buenas intenciones; es la primera automotriz en el país que se mete de lleno en el desguace técnico y legal para alimentar la economía circular.
Toyota ya es un referente en la materia; de hecho, su planta en Argentina produce actualmente 15 autopartes a partir de materiales recuperados de su propio proceso productivo. Sin embargo, este acuerdo con CESVI escala la estrategia hacia el “posconsumo”.
La alianza no solo se enfoca en el desmantelamiento técnico y legal, sino que pone la lupa en tres puntos críticos para la industria:
-
Investigación técnica: Desarrollo de nuevos procesos para la disposición final de componentes complejos.
-
Electromovilidad: El tratamiento y reciclado de las baterías de vehículos híbridos y eléctricos.
-
Logística inversa: Fortalecer la red para que las piezas recuperadas vuelvan al mercado formal bajo estrictos estándares de seguridad.
Los resultados del 2025 en cifras
La efectividad del proyecto ya tiene respaldo estadístico. Durante el último año, el trabajo conjunto permitió procesar un volumen significativo de unidades:
-
200 vehículos ingresaron a tratamiento.
-
Se recuperaron más de 1.200 piezas con trazabilidad garantizada.
-
Casi 500 componentes ya fueron reinsertados exitosamente en el mercado.
Este programa, que fue reconocido por la casa matriz en Japón como el mejor kaizen (mejora continua) ambiental a nivel global, posiciona a la filial argentina como un laboratorio de economía circular en la región.
Como señala Ezequiel Vallejos Meana, director de Asuntos Corporativos de Toyota Argentina, “el desafío ahora es extender esa mirada ambiental a todo el ciclo de vida del vehículo, reduciendo de forma tangible la huella de carbono y el impacto de la industria en el ecosistema”.
Por su parte, Marcelo Aiello, Gerente General de CESVI ARGENTINA mencionó: “Este acuerdo de colaboración con Toyota fortalece nuestro trabajo de investigación y desarrollo de las mejores prácticas para el tratamiento seguro en el desarme y disposición final de los vehículos fuera de uso, y en el análisis de estado y la disposición o segunda vida de los componentes de las unidades híbridas y eléctricas (HEV/EV). De esta manera, reafirmamos nuestro compromiso con la gestión sustentable, transparente y responsable en el desarme de los automotores y en el descarte o comercialización de las autopartes”.
