La Comisión Europea anunció la adopción de su primer paquete de metodologías voluntarias de certificación para la eliminación permanente de carbono, un paso clave para ordenar el desarrollo de estas tecnologías y canalizar inversiones hacia proyectos que realmente retiren CO₂ de la atmósfera.
Esto se enmarca en el Reglamento sobre Cultivo de Carbono y Remoción de Carbono (CRCF), aprobado en 2024, que estableció el primer sistema de certificación a nivel europeo para la remoción de carbono, el cultivo de carbono y el almacenamiento en productos. El objetivo central es medir, monitorear y verificar la eliminación de carbono, y poner un freno al greenwashing.
Las nuevas normas cubren tres tipos de tecnologías de eliminación de carbono:
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la captura directa de aire con almacenamiento de carbono (DACCS),
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la captura de emisiones biogénicas con almacenamiento de carbono (BioCCS), y
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la eliminación de carbono mediante biocarbón (BCR).
Según explicó la Comisión, estas opciones fueron priorizadas por su mayor nivel de madurez tecnológica y su potencial contribución a los objetivos climáticos de la Unión Europea.
Las metodologías establecen reglas claras sobre qué se considera una tonelada válida de carbono eliminado, cómo se asegura la permanencia de la remoción y cómo se gestionan riesgos críticos como las fugas o las responsabilidades a largo plazo. La adhesión al sistema será voluntaria, pero con estándares comunes y comparables.
El reglamento delegado deberá atravesar ahora un período de revisión de dos meses por parte del Parlamento Europeo y el Consejo. Si no hay objeciones, se publicará en el Diario Oficial de la UE a comienzos de abril y entrará en vigor 20 días después.
Con este marco ya definido, la Comisión adelantó que los proyectos DACCS, BioCCS y de biocarbón podrán empezar a solicitar la certificación europea, lo que habilitaría la validación de los primeros proyectos en los próximos meses.
“La Unión Europea está tomando decisiones firmes para liderar el esfuerzo global de reducción de carbono”, afirmó Wopke Hoekstra, comisario europeo de Clima, Cero Emisiones Netas y Crecimiento Limpio. “Estos estándares claros y sólidos no solo impulsan una acción climática responsable en Europa, sino que también marcan un referente a nivel mundial”.
Además, la Comisión confirmó que trabaja en dos reglamentos delegados adicionales, que incluirán metodologías de certificación para el cultivo de carbono —como agricultura y agroforestería, rehumidificación de turberas y forestación— y para el almacenamiento de carbono en productos de base biológica para la construcción, cuya adopción se espera a lo largo de este año.
