Argento, la bodega orgánica avanza con su estrategia sustentable

Bodega Argento. Luján de Cuyo, Mendoza.

Desde hace 10 años, Grupo Avinea trabaja por una viticultura en equilibrio con el ecosistema validado con certificaciones orgánicas en todos sus viñedos. El objetivo: ser una compañía con propósito en ambiente y comunidad.

Argento, con más de 10 años de experiencia en la explotación vitivinícola, anunció el Plan Agrícola 2025 a partir del cual busca duplicar la superficie productiva de las actuales 322 hectáreas que posee en Mendoza. De esta manera para dentro de tres años la compañía del Grupo Avinea llegaría a producir 650 hectáreas de viñedos orgánicos.

En los dos últimos años, el Grupo desarrolló su estrategia basada en la filosofía de la producción orgánica con la que venía trabajando. “Pasamos de esa filosofía de negocio a un modelo de negocio sustentable. Así comenzamos a armar la estrategia de sustentabilidad haciendo foco en nuestros colaboradores, en las comunidades donde tenemos influencia y en nuestra cadena de valor”, expresa Andrés Valero, líder de Sustentabilidad de Grupo Avinea. De esta manera, aspiran a ser parte de la Agenda 2030 y contribuir a partir de si estrategia a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Grupo Avinea lidera la producción de viñedos orgánicos bajo las marcas Argento, Otronia, Cruz de Piedra, Pacheco Pereda y Cuesta del Madero. De su producción total, el 60% se exporta a 50 países mientras que el 40% restante se destina al mercado interno. 

MATRIZVIVA

Cecilia Acosta, Gerente Agrícola de Bodega Argento.

Esta iniciativa denominada MatrizViva que realiza la bodega con la colaboración del INTA, CREA y la Universidad Nacional de Cuyo, tiene como foco 5 ejes: el agua, los organismos, el suelo, la planta de vid y el ambiente. “Este proyecto nació y se desarrolla con el fin de conocer y entender a los organismos vivos, agua, suelo y ambiente que cohabitan en el Ecosistema Vitícola con el fin lograr una convivencia sustentable”, detalla Cecilia Acosta, Gerente Agrícola de Bodega Argento.

El objetivo es conocer a fondo la biodiversidad del ecosistema del viñedo y así entender cuál es la función de cada insecto, cada flor, saber qué beneficios aporta a la tierra, para controlar de manera natural las plagas y producir de manera sustentable.

Bajo la cultura de Comercio Justo

A partir de obtener la certificación Fairtrade (Comercio Justo) en los viñedos y bodega en Mendoza, “los colaboradores definen cómo utilizar un fondo de prima que se genera cada vez que se vende un producto con el logo de Fairtrade. A partir de ahí, cada botella vendida genera 5 ctvs, lo que da por resultado alrededor de $ 2.000.000 de pesos al año para que los colaboradores decidan cómo invertirlo para beneficio de la comunidad”, explica Valero.

En la finca de la zona de Carrizal, decidieron invertirlo en las tres principales escuelas rurales de la zona. En cambio, en otras fincas, prefirieron apoyar programas de escuelitas de fútbol con la compra de materiales, camisetas, pelotas y guantes.

A su vez, desde Grupo Avinea decidieron dar soporte extra a esas instituciones, a través del Programa de Terminación de Escolaridad que acompaña alos empleados que no finalizaron la escuela. “Estamos intentando consolidar programas internos para después abrirlos a la comunidad y que todos puedan obtener los beneficios”,añade Valero.

Andrés Valero
Andrés Valero, líder de sustentabilidad Grupo Avinea.

En relación a temas ambientales, Bodega Argento logró reducir en un 20% el consumo de agua y energía a través de sus programas de riego. Para destacar, reutilizanlas soluciones alcalinas de lavado de vasijas y luego se lo envía a una planta de tratamiento de aguas para ser utilizado finalmente en el riego de plantaciones. Es la única bodega de la región que cuenta además, con una planta de tratamiento de residuos cloacales reusando el agua resultante como riego para jardines.

Asimismo,la bodega fortaleció sus alianzas estratégicas en diferentes puntos: dentro del sector vitivinícola forma parte de Bodegas Argentinas, que fue la impulsora del primer Protocolo de Sustentabilidad sectorial.

A nivel global, son fundadores de la Sustainable Wine Roundtable (SWR), mesa global de sustentabilidad que busca alinear a toda la cadena de valor con ciertos requisitos mínimos para empujar la sustentabilidad a nivel sectorial. Además, son miembros de IARSE, y forman parte del grupo de trabajode Pacto Global que promueveel nuevo modelo de reporte. “Nuestra meta es comenzar a reportar con bajo los indicadores GRI, pero primero estamos organizándonos internamente para lograr estos objetivos de largo plazo”, concluyó.