Volkswagen Argentina sigue fortaleciendo su estrategia global Way to Zero con innovación en sus plantas de Pacheco y Córdoba en las que implementó dos nuevas soluciones que promueven la eficiencia ambiental.
Por un lado, en el Centro Industrial Pacheco, la automotriz presentó una solución en el tratamiento de efluentes provenientes de la limpieza de robots en la nueva planta de pintura. Este sistema, que trata una mezcla de agua y solventes base agua, utiliza un proceso de sedimentación para separar ambos componentes. Gracias a esta tecnología, Volkswagen logró reducir en un 95% los residuos que se envían a incineración, lo que genera un ahorro proyectado de 460.000 dólares anuales y evita el tratamiento de 811 toneladas de residuos solo en 2025.
La nueva planta también disminuye la cantidad de residuos incinerados, reduciéndolos de 6.000 kg diarios a solo 285 kg.
Por otro lado, el Centro Industrial Córdoba incorporó un sistema de filtrado en su planta de tratamiento de efluentes, lo que le permite recuperar hasta 80 m³ de agua por día, suficiente para abastecer a 150 hogares en Argentina. Esta agua tratada se utiliza para alimentar las torres de enfriamiento de diversos procesos industriales, incluyendo hornos de vacío, compresores y máquinas de soldadura.
Desde su implementación en noviembre de 2024, la planta recuperó más de 4.100 m³ de agua, lo que equivale a llenar más de 1,6 millones de botellas de 2,5 litros. Esta acción se suma a los esfuerzos de la automotriz para preservar los recursos hídricos en Córdoba, una de las regiones más afectadas por el estrés hídrico global.
Un compromiso con la sustentabilidad y la neutralidad de carbono
Cada avance hacia una producción más limpia y eficiente reafirma nuestra dedicación con el medio ambiente. Estas acciones no solo nos acercan a nuestra meta de neutralidad de carbono, sino que también responden a la necesidad local y a nuestra responsabilidad como industria, expresó Marcellus Puig, presidente y CEO de Volkswagen Group Argentina.



“Esta certificación nos emociona profundamente porque valida años de trabajo e inversión en un modelo que busca generar un mayor impacto en el cuidado del planeta, además de contribuir con soluciones reales para toda la industria”, expresó Laura Busnelli, CEO de Buplasa S.A. y directora de Buply. El sello también evalúa el compromiso de las empresas con el ambiente y sus procesos internos de gestión ambiental.


Guiada por el Desafío Ambiental 2050, Toyota se propone alcanzar la neutralidad en carbono en todo el ciclo de vida de sus productos para ese año. Como parte de ese camino, lleva adelante diversas acciones como utilizar el 100% de energía eléctrica para la producción, reutilizar el agua en su rutina diaria, reducir el consumo energético a través de reingeniería de procesos, nuevos equipos, retrofit de tractores de arrastre, entre otros. Además, cuenta con un programa de economía circular a partir del cual transforma desechos en autopartes y productos de merchandising sustentable, alcanzando una tasa de reciclabilidad del 95%.
“Cada una de nuestras acciones busca demostrar que la sostenibilidad no es un objetivo aislado, sino una forma concreta de hacer las cosas, en alianza con quienes comparten nuestros valores. En MetroGAS entendemos que el impacto positivo se construye todos los días, con compromiso, con trabajo en equipo y con una mirada que integre lo social, lo ambiental y lo económico”, afirmó Viviana Barilá, Gerenta de Asuntos Públicos y Sustentabilidad de MetroGAS.


