La UE simplifica el reporting ESG

El 22 de septiembre de 2026 fueron publicados en el Diario Oficial de la UE los Estándares Europeos de Reporte de Sustentabilidad (ESRS) revisados, que establecen los requisitos de información para las compañías alcanzadas por la CSRD.

La modificación forma parte del proceso impulsado por la Comisión Europea a través del paquete Omnibus I, que busca reducir la carga administrativa para las empresas sin eliminar la información relevante sobre sus impactos, riesgos y oportunidades vinculados con la sustentabilidad.

Según la Comisión Europea, la revisión reduce en más de 60% los datapoints obligatorios y en más de 70% el total de datapoints, mientras que se estima una reducción de más del 30% en los costos de reporting por empresa.

¿Qué cambia para las empresas?

Los nuevos estándares buscan que los reportes sean más claros y estén concentrados en la información realmente relevante. Se diferencia mejor entre información obligatoria y voluntaria, se reducen requerimientos considerados menos importantes y se prioriza, cuando es posible, la información cuantitativa frente a extensos desarrollos narrativos.

También se refuerza el principio de materialidad, para evitar que las compañías destinen recursos a recopilar información que no resulta relevante para su actividad.

Los nuevos estándares deberán utilizarse para los ejercicios financieros que comiencen a partir del 1 de enero de 2027.

El impacto sobre las cadenas de valor

La reforma también establece un límite a la cantidad de información ESG que las grandes empresas pueden exigir a compañías de su cadena de valor.

Para las empresas más pequeñas que quedan fuera del alcance obligatorio de la CSRD, la UE estableció además un estándar voluntario de reporte. La intención es facilitar que puedan responder a pedidos de información de grandes clientes y entidades financieras sin afrontar requerimientos desproporcionados.

Esto resulta especialmente relevante para las pymes que forman parte de cadenas de suministro de grupos europeos: aunque no estén obligadas a presentar un reporte CSRD completo, pueden seguir recibiendo pedidos de información sobre sustentabilidad.

Después de años de expansión de las obligaciones de información, la UE busca ahora reducir burocracia y concentrar el reporte en los datos que realmente importan.

La tendencia apunta hacia menos indicadores obligatorios, mayor foco en materialidad y una relación más directa entre la información de sustentabilidad y la gestión empresarial.

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