“El cuidado de una cuenca es algo colectivo”: la certificación AWS de Eco Aguas en Moreno

Pablo Abadía - CEO- en la presentación de la certificación AWS de Planta Moreno.

La planta donde se producen las aguas Nestlé Pureza Vital y Glaciar Baja en Sodio obtuvo la certificación internacional Alliance for Water Stewardship (AWS). El proceso contempla eficiencia en el uso del recurso, monitoreo del acuífero Puelche, tratamiento de efluentes y trabajo articulado con actores de la cuenca del Río Reconquista. En el último año, la planta redujo un 4,5% el agua utilizada por litro producido.

La certificación de una planta industrial que utiliza agua de un acuífero y forma parte de una cuenca no se limita a medir cuánto consume una fábrica. Ese es, justamente, uno de los aspectos que busca poner en discusión el estándar de la Alliance for Water Stewardship (AWS): cómo una organización gestiona el recurso dentro de sus instalaciones, pero también qué sucede alrededor de ellas y cómo se relaciona con los demás usuarios y actores del territorio.

Ese fue el eje del encuentro realizado en la planta de Eco Aguas y Bebidas Saludables en Moreno, donde la compañía presentó formalmente la certificación AWS obtenida para este establecimiento, en el que se producen las aguas Nestlé Pureza Vital y Glaciar Baja en Sodio.

La planta funciona desde hace 20 años en el partido de Moreno, dentro de la cuenca del Río Reconquista. Su abastecimiento proviene del acuífero Puelche y sus efluentes son descargados en el arroyo Catonas. Por eso, parte del proceso de certificación implicó ampliar la mirada más allá de los límites físicos de la fábrica y analizar su interacción con el sistema hídrico del que forma parte.

“Esta certificación valida el trabajo a lo largo del tiempo, lo que una fábrica ha ido desarrollando en materia de saneamiento ambiental”, explicó Pablo Abadía, CEO de Eco Aguas y Bebidas Saludables, durante el encuentro.

Menos agua para producir un litro
Durante la presentación de la certificación AWS de la Planta Moreno.

Uno de los aspectos evaluados por AWS es la eficiencia en el uso del recurso. En este punto, la compañía informó que durante el último año logró reducir un 4,5% la cantidad de agua utilizada para embotellar un litro de producto. “Trabajamos en utilizar la menor cantidad de agua en los procesos productivos para obtener un litro de agua embotellado”, señaló Abadía.

La eficiencia hídrica se complementa con un sistema de medición y seguimiento de los consumos dentro de la planta. La compañía estableció metas de reducción y realiza mediciones diarias en los distintos sectores productivos y de servicios para identificar oportunidades de mejora.

Pero el manejo del agua no termina en el proceso productivo. La planta cuenta además con sistemas para el tratamiento de sus efluentes industriales y cloacales, que son tratados de manera separada antes de su descarga.

“Tenemos plantas de efluentes para descargar el 100% de los efluentes industriales y cloacales en forma separada, donde garantizamos no cambiar las condiciones y características río arriba de la descarga”, explicó el CEO.

Otro de los componentes de la gestión es el seguimiento de las fuentes de abastecimiento. Los pozos de la planta son monitoreados de manera online para conocer tanto los niveles como la calidad del agua. “En los últimos años tenemos más de 22.000 registros de control de cuál es la cantidad y la calidad de agua que está sucediendo en esta cuenca”, detalló Abadía.

Una cuenca no se gestiona desde una sola empresa

Uno de los puntos centrales del estándar AWS es precisamente el concepto de gestión compartida del agua. La disponibilidad y calidad del recurso están vinculadas con las actividades, necesidades y decisiones de todos los actores que forman parte de una misma cuenca.

En el caso de Moreno, esto supone trabajar sobre el contexto del Río Reconquista y generar instancias de articulación con organismos públicos, universidades, organizaciones y otros actores locales.

“Es necesario trabajar externamente porque el cuidado de una cuenca es algo colectivo, trabajar en una articulación público-privada”, sostuvo Abadía.

Dentro de ese abordaje, la empresa realiza cada cinco años un balance hídrico y desarrolla iniciativas vinculadas con la concientización y el conocimiento sobre saneamiento junto con instituciones educativas, entre ellas la Universidad Nacional de San Martín, además de otros actores de la comunidad de Moreno.

La dimensión comunitaria también aparece en situaciones de emergencia. La compañía señaló que participa con donaciones y entrega de agua segura frente a inundaciones y otras situaciones de catástrofe.

Qué certifica AWS

La Alliance for Water Stewardship es una alianza internacional integrada por empresas, organismos públicos y organizaciones de la sociedad civil. Su estándar contempla cinco grandes áreas: balance hídrico, calidad del agua, gobernanza, áreas importantes relacionadas con el agua y acceso a agua, saneamiento e higiene.

La certificación obtenida por la planta de Moreno corresponde al nivel CORE y tiene una vigencia de tres años.

Con esta incorporación, Eco Aguas y Bebidas Saludables cuenta con sus dos plantas certificadas bajo el estándar AWS: la de Moreno y la ubicada en Tunuyán, Mendoza. En Argentina son actualmente siete los sitios que cuentan con esta certificación.

Más allá del sello, el proceso pone sobre la mesa una cuestión que excede a la operación de una compañía: qué significa utilizar un recurso que es compartido y cómo una empresa puede conocer y gestionar su impacto dentro del territorio donde desarrolla su actividad.

En una cuenca como la del Reconquista, donde conviven actividades industriales, urbanas, productivas y sociales, esa mirada resulta particularmente relevante. El desafío, en definitiva, es generar información, reducir impactos y participar de las conversaciones y soluciones que involucran al conjunto de la cuenca.

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