La sostenibilidad como ventaja competitiva

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Dalma Parisi, General Counsel de Asuntos Públicos, Legales y Sustentabilidad en Siemens Sudamérica (sin Brasil).

Para Siemens, la sustentabilidad no se limita a reducir el impacto ambiental, sino que se convierte en una estrategia para ganar eficiencia, innovar y fortalecer la competitividad de las empresas.

Durante años, la sustentabilidad estuvo asociada principalmente al cumplimiento normativo, la gestión ambiental o las estrategias de reputación corporativa. Sin embargo, hoy, en un contexto atravesado por la digitalización, la inteligencia artificial y la presión por optimizar recursos, cada vez más empresas entienden que producir de manera más sostenible también significa producir mejor.

Esa fue una de las principales conclusiones que dejó el encuentro organizado por Siemens, donde la compañía compartió su visión sobre el papel que la tecnología desempeña en la transformación de industrias como alimentos y bebidas, minería, oil & gas e infraestructura.

“La extra milla se genera cuando empezás a entender que ser más sostenible en todos tus procesos te hace más competitivo. Porque usás mejor los recursos”, explicó Dalma Parisi, General Counsel de Asuntos Públicos, Legales y Sustentabilidad en Siemens Sudamérica (sin Brasil).

Más que una definición, la frase resume un cambio profundo en la forma en que muchas organizaciones están abordando la sostenibilidad. La conversación gira en torno a incorporar criterios ambientales y sociales desde el diseño mismo de los procesos productivos.

“El cambio estructural fue cuando se empezó a pensar en el sistema productivo a partir de los objetivos de sostenibilidad. Es repensar el proceso productivo desde cero, desde que llega la materia prima hasta que sale el producto”, sostuvo Parisi.

Tecnología para producir mejor

En ese escenario, Siemens sostiene que la digitalización, la automatización y la inteligencia artificial son herramientas que permiten acelerar esa transformación.

El objetivo no es solamente automatizar procesos, sino utilizar los datos para anticipar fallas, optimizar el consumo de energía y agua, reducir desperdicios y extender la vida útil de los activos industriales.

 “Ser más sostenible ya no es solamente una responsabilidad empresarial, sino una forma de ser más competitivo” – Dalma Parisi.

Según la compañía, más del 90% de su portfolio contribuye a generar un impacto positivo en materia de sostenibilidad, mientras que el programa global DEGREE, lanzado en 2021, ya alcanzó siete de sus catorce objetivos con un año de anticipación. Entre ellos figuran metas vinculadas con descarbonización, economía circular, diversidad e inclusión y desarrollo de capacidades.

En paralelo, la compañía se propuso contribuir a que sus clientes eviten más de 1.000 millones de toneladas de CO₂e entre 2023 y 2030 gracias a la implementación de sus tecnologías, y ya rediseñó el 67% de sus productos bajo criterios de circularidad, con el objetivo de llegar al 100% de los productos relevantes para 2030.

Cuando la eficiencia también reduce el impacto

La visión de la compañía se refleja en proyectos concretos. Uno de ellos permitió automatizar el aprovechamiento de efluentes y residuos del proceso de extracción de aceite de palma para generar energía eléctrica. La incorporación de sistemas de control posibilitó el autoabastecimiento energético de la planta, reduciendo el consumo de combustibles fósiles e incluso habilitando la inyección de energía a la red.

En otro proyecto, desarrollado para una empresa del sector metalmecánico, Siemens implementó un sistema automatizado para un horno de pintura que optimiza el control de temperatura y el uso eficiente del agua, mejorando simultáneamente la productividad, la calidad del proceso y el cumplimiento de estándares ambientales.

Los ejemplos reflejan un cambio de enfoque: la sustentabilidad deja de aparecer como un objetivo aislado y pasa a integrarse en la operación cotidiana de las empresas.

Los desafíos para Argentina

En Argentina, Siemens identifica oportunidades especialmente en sectores como minería y oil & gas, donde la incorporación de tecnologías de automatización y análisis predictivo puede contribuir tanto a mejorar la productividad como a reducir el consumo de recursos.

“Estamos trabajando fuerte con clientes en minería para que sean mejores y más eficientes en el uso de agua. Todo lo que es tecnología de predicción hace que reduzcas radicalmente los consumos”, señaló Parisi.

La ejecutiva agregó que uno de los desafíos es acompañar a las empresas en la incorporación de tecnología como parte de su estrategia de largo plazo. “Venimos trabajando con empresas para que entiendan que la inversión en tecnología es clave; tienen que comprender que es parte de la licencia social”, afirmó.

Ese acompañamiento también alcanza a la formación de talento. Desde la compañía impulsan programas vinculados con educación STEM, capacitación técnica y el fortalecimiento del sistema dual de formación profesional, con el objetivo de preparar perfiles capaces de responder a las nuevas demandas de una industria cada vez más digitalizada.

Competir en un nuevo escenario

La transición hacia modelos productivos más sostenibles también está impulsada por la necesidad de operar con mayor eficiencia, reducir costos, adaptarse a las exigencias de las cadenas globales de valor y fortalecer la resiliencia de los negocios.

En ese contexto, la propuesta de la compañía resume una tendencia que comienza a consolidarse en la industria: la sostenibilidad deja de ser un área específica para convertirse en un criterio que atraviesa las decisiones de inversión, el diseño de productos y la transformación de los procesos productivos.

Porque, como sintetiza Parisi, ser más sostenible ya no es solamente una responsabilidad empresarial: es una forma de ser más competitivo.

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