Financiamiento a emprendedores y Pymes

Por Fiorella Lotti

Entidades bancarias apoyan a las pequeñas y medianas empresas a continuar con sus negocios en el contexto actual.

En medio de la crisis social y económica que enfrentamos a nivel mundial y nacional, el sector de las pequeñas y medianas empresas atraviesa un momento dramático. Y los malabares para el financiamiento son un reflejo de esta situación. El bajo nivel crediticio, ya los había empujado a salir del crédito formal y utilizar otros mecanismos de colaboración, como el cheque de pagos diferidos, pero en este contexto funciona a plazos muy cortos.

Frente a esta realidad, entidades bancarias realizaron diferentes acciones para apoyar a sus clientes en este difícil momento.En primer lugar, ofreciendo líneas de créditos especiales para PyMEs, destinadas al pago de salarios y capital de trabajo.

Juan Cerruti, Gerente de Asuntos Públicos y Comunicaciones de Santander de Argentina
Juan Cerruti, Gerente de Asuntos Públicos y Comunicaciones de Santander de Argentina

“Desde Santander trabajamos con la premisa de que queremos ser parte de la solución. Por eso es que ya otorgamos más de 30 mil millones de pesos en créditos a pymes para pago de salarios y capital de trabajo, y también dimos préstamos a una docena de hospitales, sanatorios y clínicas. A través de las líneas otorgadas por el banco se pagaron más de 230 mil salarios de empleados en más de 17 mil PyMEs”, describió Juan Cerruti, Economista Jefe y Gerente de Asuntos Públicos y Comunicaciones Corporativas de Santander Argentina.

Entendiendo la situación de muchas PyMEs argentinas, Santander ofreció una nueva línea de créditos para pymes y empresas, destinada a fortalecer el capital de trabajo de las compañías a través del descuento de cheques. La línea tiene una tasa del 15% nominal anual para quienes acrediten sueldos en el Banco, y del 18% para el resto, muy por debajo de los valores de mercado.Originalmente se habían ofrecido 5.000 millones de pesos, pero la demanda hizo que se amplíe la oferta a más del doble. También lanzó una línea de créditos para pymes, destinados a la compra de equipamiento tecnológico que les permita promover el teletrabajo o trabajo remoto.

Hernán Carboni, Director de Relaciones Institucionales de BBVA en Argentina.

Por su parte, BBVA lleva otorgado $ 20.135 millones en préstamos a más de 10.577 micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs),  para el pago de sueldos y capital de trabajo, a una tasa nominal anual del 24% TNA, superando la totalidad del cupo que había designado para el sector. “BBVA ha otorgado $1.735 millones a 1.747 empresas de la línea de crédito especial para el pago de salarios de MiPyMEs, que contempla una tasa nominal anual del 24%, a un plazo de 12 meses y con un período de gracia de 3 meses, respaldada por el Fondo de Garantías Argentino (FoGAr)”, detalló Hernán Carboni, Director de Relaciones Institucionales de BBVA en Argentina.

Otro mecanismo que creció mucho durante esta pandemia fueron los echeqs, o cheques electrónicos. De hecho, en mayo implicó un 30% del volumen de cheques operados en el Mercado Argentino de Valores y su operatoria fue de unos $3.500 millones de pesos. Por otra parte, en este contexto de financiamiento difícil de conseguir, una de las opciones más atractivas, pero poco utilizada, es la Factura de Crédito Electrónica. Se trata de un instrumento que puede ser emitido por las pymes al entregarles mercadería a grandes clientes y luego descontarlas rápidamente en el mercado, acortando los plazos para el cobro.

“Para las pymes e individuos fuimos impulsores de la utilización de echeqs, al punto que se multiplicó por 14 la cantidad de cheques electrónicos emitidos en los últimos dos meses en Santander Argentina, en el último mes se emitieron más de 41 mil echeqs o cheques electrónicos por un monto de más de $ 21.400 millones. También impulsamos la factura de crédito electrónica, para sumar alternativas a nuestros clientes MiPyMEs”, detalló Cerruti.

Por otro lado, desde Banco Galicia “acompañamos a más de 250 emprendedores y comercios y más de 82 pymes. Esta pandemia tuvo gran impacto en nuestros clientes, y la financiación se aceleró durante la cuarentena. Descubrimos la necesidad de entender y seguir de cerca a los clientes para poder estar a la altura de sus necesidades en este contexto. A través del Observatorio Pyme monitoreamos el nivel de actividad de las pequeñas empresas y su necesidad de financiamiento. A partir del análisis lanzamos líneas específicas, en línea con la coyuntura específica”, explicó Soledad Arrua, Gerente de Negocios y Pymes de Banco Galicia.

En ese sentido, explicó que “desde la cuarentena pasamos de tener un promedio de 35% de pymes no operativas a 60% en la primera semana. Semana a semana se fue recuperando y disminuyendo, las pymes tienen más actividad. Así entienden como acompañar su tesorería en este contexto, y reforzar sobre todo los comercios de cercanía”.

En tanto, un informe del Observatorio PyME señaló que “a pesar de la asistencia financiera del Gobierno (Programa ATP y garantías para el crédito al 24%), casi el 80% de las MiPyME debió acudir -de todas maneras- a sus propias reservas para enfrentar la crisis y el 35% de ellas firmar nuevos acuerdos de suspensiones y reducción de jornada con disminución salarial a causa de la inactividad”. Según el Ministerio de Desarrollo Productivo, al 4 de junio unas 136 mil empresas (mayormente pymes) habían accedido al crédito del 24% anual avalado por el Estado, por un monto $231 mil millones.

“El sector bancario es parte de los servicios esenciales dentro de este contexto. La afectación estuvo marcada principalmente por la rapidez con la que tuvimos que adaptar todos los sistemas y equipos para poder responder de acuerdo a todas las normativas que se fueron dando en este entorno actual. BBVA trabaja con el concepto claro de que el cliente es lo primero y siempre estuvimos apuntando nuestras acciones hacia ellos”, añadió Carboni.

Financiamiento especial para empresas B

A partir de una alianza con el Sistema B Argentina, el Banco Galicia lanzó una línea de financiamiento especial para las Empresas B y todas aquellas empresas que busquen hacer un bien al mundo.

La línea tiene como objetivo expandir los modelos de negocios de Triple Impacto a través del apoyo a empresas y emprendimientos sostenibles e innovadores, es decir, en primera medida a las más de 110 Empresas B Certificadas de Argentina pero también a aquellas que, sin la certificación, generan impacto social y ambiental, además del económico, ya sea por los productos que comercializan o los servicios que ofrecen.

Constanza Gorleri, Gerente de Sustentabilidad de Banco Galicia.

“Las pymes están resistiendo para sobrellevar esta circunstancia especial. El banco tiene un rol como actor central relevante de contribuir al desarrollo sostenible creando oportunidades de desarrollo para las pymes desde lo que es el core de nuestro negocio, por eso decidimos lanzar una línea con foco en el triple impacto”, expresó Constanza Gorleri, Gerente de Sustentabilidad de Banco Galicia.

Las Empresas B, por contar con la certificación, podrán acceder a la Línea+B a sola firma mientras que los criterios bajo los cuales el Banco Galicia analizará los proyectos de Triple Impacto (aquellas empresas que apliquen sin la certificación) se encuentran: que las empresas o emprendimientos generen puestos de trabajo en zonas de baja oferta de empleo, contrate personas o proveedores con foco en la integración, que contribuya a la disminución de la pobreza, que mejore la educación, capacitación y jerarquización del mercado laboral actual, que favorezca el recupero de oficios, valores y culturas locales.

En cuanto a los criterios ambientales, por ejemplo, se considera que ofrezca servicios o productos que promuevan la reducción, reutilización y reciclaje, que incorpore el concepto de producción limpia utilizando insumos y procesos de menor huella de carbono o hídrica o proyectos que ofrezcan servicios, tecnologías o productos que promueven la restauración de ecosistemas, de cauces de agua, bosques o pastizales.

Banco Galicia ofrece una propuesta única con una tasa nominal anual (TNA) de 29% por un período de 12 meses a sola firma y de 24% (TNA) a 12 meses con garantía de la SGR Resiliencia, que puede tomarse como inversión productiva o para capital de trabajo. “Con esta línea buscamos favorecer el circuito virtuoso de la inversión y crecimiento de empresas con impacto”, concluyó Gorleri.