La propuesta de la ley no es la solución

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*Por Ing. José Luis Picone

Frente al Proyecto de Modificación de la ley 1854 presentada por el Poder Ejecutivo de la Ciudad de Buenos Aires el viernes 23 de Marzo, el cual habilitaría la construcción de plantas de valorización energética como alternativa para reducir el envío de los residuos a disposición final, los abajo firmantes, creemos que dicha modificación, tal cual está presentada, debería contener algunas modificaciones, por los impactos que pueda tener en la cadena de tratamiento de los residuos, ya sea en lo ambiental, lo social y en la industria del reciclaje.
Creemos que una planta de esas características, tal como está planteada, sin tener en cuenta la separación de reciclables, tendrá impacto negativo en los siguientes aspectos:
Social:
Corre riesgo de desaparecer el servicio de recolección y clasificación de residuos reciclables de la Ciudad de Buenos Aires brindado por miles de recuperadores urbanos organizados en
Cooperativas, el cual es un modelo de referencia a nivel mundial.
También repercute en forma directa en la actividad económica de cientos de empresas que utilizan a los residuos domiciliarios y de grandes generadores, tales como papel, cartón, plástico, vidrio, metales y textil como principal insumo (para acopio, reutilización o reciclaje), lo cual impactará
negativamente en los miles de puestos de trabajo del sector así como de la mano de obra indirecta involucrada.
Ambiental:
A su vez, la promoción de la combustión de residuos sólidos promueve la extracción de recursos naturales renovables y no renovables, generando un mayor consumo energético (se ahorra hasta un 75% de la energía al reciclar plástico) y una mayor emisión de gases de efecto invernadero (se reduce en ⅓ la emisión de C02). También, la separación en origen de los reciclables con recolección diferenciada, contribuye considerablemente a la disminución de la contaminación visual, ya que es común ver botellas, cajas, bolsas, etc. en las veredas de nuestra ciudad. Teniendo en cuenta la posición de la Argentina frente al Acuerdo Climático de París de reducir sus emisiones, consideramos que promover la tecnología de combustión de residuos sólidos como primer paso sin separar los materiales reciclables es equivocado.
Todas las plantas que están en funcionamiento en el Mundo, tienen como obligación que los materiales reciclables no pueden llegar a la planta de tratamiento térmico, para de esa manera lograr lo que se denomina Economía Circular.

Económico:
La transformación de residuos en recursos utilizándolos como materia prima secundaria, en lugar de recursos primarios, genera ahorros en los procesos productivos de los productos finales, dado que los materiales reciclados tienen un precio inferior a los materiales virgen.
Por otra parte, por ejemplo en el caso de los plásticos, la Argentina puede ahorrar divisas
generando nueva materia prima platica reciclada en lugar de importarla, así como puede
exportar materia prima reciclada.
Con un mirada proactiva, exenta de fundamentalismos y de intereses mezquinos, a la
problemática de la gestión de los residuos y siendo conscientes de fin de vida útil del CEAMSE, proponemos los siguientes cambios a realizar en dicha ley y su posterior reglamentación, los cuales están basados en la tendencia legislativa de la comunidad europea y su visión de promover una economía circular de los materiales:
– definir la siguiente jerarquía de alternativas de prevención y gestión de residuos
a) prevención;
b) reutilización;
c) reciclado y compostaje;
d) otro tipo de valorización, por ejemplo, la valorización energética;
e) disposición final por enterramiento.
– establecer metas de recuperación para la reutilización, reciclaje y compostaje teniendo en cuenta los objetivos de reducción de enterramiento planteadas en la ley.
– es fundamental, para poder concretar la separación en origen, incentivar a los vecinos con beneficios (pueden ser en la tarjeta SUBE, rebajas en ABL, entradas para cine, etc.), en fin algún incentivo a quién disponga sus residuos reciclables en los puntos verdes.
– habría que retirar las campanas verdes existentes, ya que lo único que provocan es la instalación de minibasurales en cada cuadra.
– el gob. de CABA debería instalar más puntos verdes para que los vecinos puedan llevar sus reciclables.
– esos puntos deberían estar abiertos al público todos los días.
– ese sistema estaría financiado por
* la ley de envases REP
* por la venta de los materiales recuperados
* y fundamentalmente por una disminución en el gasto de recolección de residuos a menos
días por semana separadamente secos y húmedos. Hoy en CABA tiene una frecuencia de 7 días a la semana.
– también debería controlarse a los grandes generadores, que por ley deben tratar sus residuos dentro de los sistemas de separación.
– promover el compostaje de residuos orgánicos a nivel domiciliario y a gran escala, como
alternativa para reducir el enterramiento.

– fortalecer y consolidar las mejores prácticas de gestión implementadas desde hace más de 10 años por las cooperativas de recuperadores urbanos en la recuperación de material reciclable.
– fijar objetivos y controlar la operación de las mismas proveyéndolas de los recursos necesarios si se logran las metas
– mantener la prohibición de la combustión con o sin recupero de energía de material
potencialmente reciclable o reutilizable.
– definir como disposición final de residuos a las tecnologías de combustión de residuos
domiciliarios con nula o baja eficiencia energética.
Esperamos que sea esta la oportunidad para comenzar a implementar una gestión integral de los residuos sólidos urbanos de la Ciudad de Buenos Aires que contenga las voces e intereses de todos los actores involucrados tal como se viene prometiendo desde el poder ejecutivo desde hace varios años.

*Es Director Ejecutivo de la Cámara Argentina de la Industria de Reciclados Plásticos – CAIRPLAS