Monsanto implementa un programa de Seguridad Vehicular que involucra de manera transversal a toda la compañía para lograr mayor concientización en las personas. Desde que comenzaron con los programas de concientización lograron bajar los accidentes de tránsito a 1.16 accidente por millón de milla.
La seguridad es uno de los motivos más importantes que identificaron en Monsanto como gran factor de riesgo. Por eso, desde hace diez años implementan un programa global de Seguridad Vehicular para sus empleados, a través de la creación de una cultura de manejo seguro haciendo extensiva su preocupación a las familias, amigos, proveedores y clientes, en el respeto de las reglas y recomendaciones establecidas por la compañía.

Federico Vartorelli es director de Breeding de Maíz de Monsanto Argentina y es quien lidera el equipo de seguridad vehicular de la compañía, que desde hace dos años también involucra a los miembros del directorio. “Estamos todos presentes en las reuniones y nos involucramos con el objetivo de concientizar a las personas a través de campañas que realizamos todos los meses”, señala el directivo de la compañía que tiene una facturación de $ 2.766.202 (en miles de millones de pesos).
Para acompañar este programa, la compañía tiene una política de Seguridad Vehicular en la que se incluyen todas las normas a seguir, orientadas a mantener acciones prudentes y seguras por parte del personal que conduce vehículos de la cerealera o contratistas que transportan personal, de modo tal de prevenir incidentes viales y mejorar la conducta de los conductores.
MONSANTO
Programa: Seguridad Vehicular Monsanto (SVM)
Inicio: año 2000
Facturación: AR$ 2.766.202 (en miles de millones de pesos)
Inversión en RSE: AR$ 3.000.000
APMM: 1,16
Cada año se realiza un entrenamiento interactivo por sistema informático (BTW1), obligatorio para todos los empleados de la compañía, y dictados por empresas especialistas en Seguridad Vehicular. Una de ellas es CESVI Argentina, que capacita al personal según las funciones que cumpla. El responsable del área de Seguridad Vial es Hernán De Jorge y resalta dos aspectos fundamentales para tener en cuenta: aptitud y actitud de las personas frente al volante. “Mostramos siniestros muy duros en los cursos, con imágenes y videos reales y demostramos lo que puede producir el no acatar normativas y no tener precaución”, afirma De Jorge.
Los cursos pueden tener una hora de duración o una jornada completa y son dictados en el Parque Industrial Pilar, donde se encuentran las aulas de capacitación de la empresa y la pista para realizar las clases prácticas.
Los siguientes puntos alcanzan a todas las personas que conduzcan vehículos alquilados o de la compañía, incluyendo familiares directos de empleados con vehículos asignados y a todo empleado que conduzca su propio vehículo en ocasión del trabajo.
De acuerdo a estadísticas realizadas por la empresa capacitadora los accidentes se producen principalmente por la invasión de carril, en un 41 por ciento, seguido por distracción, en un 19 por ciento, velocidad inadecuada, en un 16 por ciento y maniobras abruptas, en un 10 por ciento.
Es ley para Monsanto que todos los empleados que conduzcan vehículos de la compañía tomen además cursos de Manejo Defensivo / Conducción Segura: BTW2 para vehículos livianos y BTW3 para vehículos pesados. Dichos entrenamientos deberán revalidarse periódicamente con una frecuencia mínima de tres años para el BTW2 y anual para el BTW3. “Tratamos el tema de seguridad vial en todas las reuniones y cada grupo se encarga de organizar una campaña diferente”, explica Vartorelli y agrega que los temas más recurrentes son el uso del cinturón de seguridad, el no uso del celular y las luces bajas encendidas.
En las distintas acciones que llevan adelante, ya sea stands específicos en eventos, folletería o a través de pop-ups en las computadoras de los empleados, la agrícola, que invierte $ 3.000.000 en acciones de RSE, tiene como único objetivo internalizar el tema en toda su gente y realizar auditorías para el debido cumplimiento de las reglas internas que fijan.
“En 2009 se reportaron 12 accidentes en nuestro país, ninguno de gravedad, y tratamos de que esa cifra no suba, ya que desde la incorporación del programa de Seguridad Vehicular, año tras año se ha logrado disminuir notablemente la cantidad de accidentes”, aclara el representante del gigante cerealero que cuenta con 850 empleados. A nivel mundial, en 2002 el APMM (accidentes por millón de millas) fue de 9.0. En 2008 se bajó a 3.6, cerrando el 2009 en Argentina con un APMM de 1.16.
En otras pruebas realizadas por CESVI, se llegó a la conclusión que el mayor factor de distracción al volante es hablar cuando se maneja, encabezando el ranking de distracciones con el 54 por ciento del total. Además, se pudo determinar que con apenas 0,15 gramos de alcohol por litro de sangre, el error en las maniobras se incrementa en un 15 por ciento más que en estado de sobriedad.
No sólo el control está focalizado en sus empleados sino en las empresas transportistas que contratan y en sus proveedores: todos los vehículos deben tener ABS, airbags, cinturones para todos los pasajeros, y cumplir con una serie de normativas.
Finalmente y como complemento, todos los empleados deberán completar la certificación electrónica de la Política de Seguridad Vehicular.

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