La provincia de Buenos Aires implementó el Plan Bio, a partir del cual busca transferir tecnología, fondos y know-how a los municipios para que puedan producir biocombustible a partir del aceite comestible usado. Ya recolectaron 35.601 litros de aceite y entregaron $ 25.010 a las OSC participantes.
A poco más de un año de entrada en vigencia la Ley 26.093, que determina la obligatoriedad de mezclar con un cinco por ciento de combustible derivado de cereales, oleaginosas o desechos orgánicos a naftas y gasoil, la provincia de Buenos Aires implementó el programa Plan Bio, que plantea, básicamente, la transferencia de tecnología, fondos y know-how a los municipios para que puedan producir el biocombustible a partir del aceite comestible usado.

El Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) es el área encargada de llevar adelante esta iniciativa que tiene cuatro objetivos fundamentales: cuidar el medio ambiente, lograr recursos genuinos para las entidades sociales que recolectan el aceite, generar una energía alternativa y garantizar que estos aceites no sean nuevamente utilizados para consumo humano evitando daños en la salud.
Los restaurantes y los hogares pueden adherirse al plan recolectando el aceite y donándolo a instituciones sociales, recibiendo éstas una remuneración económica por parte de las empresas productoras de biocombustibles.
Desde su implementación, en 2008, 20 de los 134 municipios que conforman la provincia se encuentran trabajando dentro del programa, entre los que se encuentran Tigre, La Matanza, General Alvarado, General Pueyrredón, Tres de Febrero, Escobar, Campana, San Isidro, San Fernando, Gral. Las Heras y Merlo, entre otros. Allí, gracias al aporte de vecinos, empresas y restaurantes ya se recolectaron 35.601 litros de aceite para ser reciclado y transformado en biocombustibles, lo que representó $ 25.010 para las organizaciones beneficiarias.

Cualquier fuente de ácidos grasos puede utilizarse para producir biodiesel, un combustible no tóxico y biodegradable, elaborado a partir de recursos naturales renovables, que puede utilizarse en todos los motores diesel y es compatible con la mayoría de los sistemas de almacenamiento y distribución.
El Aceite Vegetal Usado AVU es convertido en biodiesel en plantas industriales de la provincia de Buenos Aires, previamente habilitadas para su producción, donde es filtrado y decantado para posteriormente ser utilizado como materia prima para la producción del biodiesel.
Jardines, escuelas y bibliotecas entre otras entidades, conforman una red de recolección del (AVU), en tambores de 20 litros, que son llevados a los Centros de Acopio (CAP), para luego ser enviados a la fábrica productora, que se encargara de la generación del biodiesel. Estas empresas son las encargadas de entregar a la OSC beneficiaria un cheque con el importe correspondiente de acuerdo a la cantidad de litros que se obtuvieron.
Nilda Ríos, presidente del Instituto Centro de Apoyo y Biblioteca Popular “Las dos Palmeras”, del barrio Las Tunas, en General Pacheco, está entusiasmada con la nueva propuesta y cuenta que en el primer mes recolectaron 300 litros. “A nosotros nos pagan $ 0,66 el litro de aceite y después nos dan un cheque que usamos para comprar mercadería para la fundación”, explica Ríos.
Nicolas Scioli, coordinador Ejecutivo del Organismo Provincial Para el Desarrollo Sostenible, que lidera la implementación provincial del Plan BIO, asegura que “esta es la prueba concreta de que con el aceite de cocina usado y con la ayuda de los vecinos y comercios gastronómicos se puede disminuir la contaminación producida por la mala deposición de estos aceites, al mismo tiempo que se ayuda a distintas entidades sociales y se genera un combustible que disminuye la emisión del principal causante del efecto invernadero”.
El uso de biodiesel reduce sustancialmente las emisiones contaminantes de los motores convencionales: 99 por ciento menos de óxido de azufre, 30 por ciento menos de hidrocarburos “inquemados” y 25 por ciento menos de monóxido de carbono.
El mayor socio del Mercosur, constituye un “leading case” de desarrollo de energías renovables a partir de fuertes incentivos estatales. Brasil produce alrededor de 18.000 litros anuales de bioetanol, lo cual representa cerca del 39,5 por ciento del volumen mundial. A su vez, también apuesta al biodiesel: la ley 939, sancionada en 2004, otorgó importantes incentivos fiscales y estableció el uso obligatorio de un dos por ciento de este combustible para 2008 y un cinco por ciento para 2013. El Estado brasileño y la petrolera Petróleo Brasileiro S.A. (Petrobras) firmaron un contrato por U$ 22,7 millones, mediante el cual la petrolera no sólo abastecerá 65,3 millones de litros mensuales de biodiesel, sino que también favorecerá con empleo a 65.000 familias de pequeños productores de regiones pobres del estado de Piauí. De esta forma, se logrará, en un plazo de dos años, producir 280 millones de este nuevo combustible, que se sumarán a los 40.000 millones de gasoil que Brasil consume cada año.

Por cada 1.2 litros de AVU se puede producir 1 litro de biodiesel quedando glicerol y ácidos grasos como subproductos. Considerando que el consumo aparente de aceite vegetal usado en la Provincia de Buenos Aires, según datos de la Cámara de Industria Aceitera de la República Argentina, es de 208 millones de litros por año, el potencial de recolección es muy importante. Scioli explica que “para lograr implementar un sistema eficiente de recolección a nivel provincial se está trabajando en esta etapa con diferentes experiencias pilotos con el objetivo de lograr una estructura que permita recuperar la mayor cantidad posible del aceite vegetal que se genera”.
A partir de que entre en vigencia la normativa sancionada en 2006, se necesitarán 800.000 toneladas anuales de biodiesel, del cual sólo la provincia de Buenos Aires demandará 300 millones para satisfacer su demanda. “Si tenemos en cuenta que el consumo anual de aceites comestibles es aproximadamente de 16 litros per capita, con una población cercana a los 14 millones, la cifra potencial que estaría disponible para transformarlo en biodiesel es realmente alta”, reflexiona el funcionario provincial.
El Plan BIO está enmarcado dentro de las acciones del Programa “Generación 3 R” de la provincia bonaerense que impulsa una nueva cultura en materia de residuos para lograr una mayor conciencia en la población y reducir los volúmenes de generación de basura.
La experiencia internacional demuestra que en todos los casos, lograr la recolección de los primeros litros resulta difícil, pero luego el crecimiento es exponencial. Por este motivo, se lanzó una campaña de comunicación en los principales medios nacionales, se creó un 0800 específico y un sitio web para que la gente se interiorice cómo y dónde puede donar su aceite y de esta forma colaborar con la OSC que desee.

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