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Octubre 2008
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Improvisación cero

Nobleza Piccardo y Grupo Sancor Seguros son las dos únicas empresas del país que están trabajando bajo la norma AA 1000 AS para certificar sus prácticas de RE. Conozca cómo estas dos compañías identificaron a sus grupos de interés para reorientar sus actividades y enfocar su estrategia vinculándola a su core business.

Diálogo grupos de interés.El Reporte Social es una de las herramientas fundamentales que tiene hoy la Responsabilidad Empresaria (RE), ya que su proceso de elaboración contribuye a gestionar la misma dentro de la empresa, de manera de detectar qué se ha hecho y cuáles son las oportunidades de mejora a realizar. Asimismo, es la herramienta de comunicación más efectiva para suministrar a la sociedad en general, y más concretamente a los grupos de interés. Sin embargo, ¿es posible medir con criterios objetivos el cumplimiento de una política de RE? ¿Cómo se implementa un sistema que garantice adecuadas condiciones de trabajo, participación de los grupos de interés y prácticas medio ambientales?

Desde distintas perspectivas, las normas Social Accountability SA 8000 y la Social Accontability AA 1000 AS son dos estándares internacionales que actualmente avalan el cumplimiento de prácticas de RE. Mientras que la primera hace incapié en las condiciones de trabajo, la segunda certifica la metodología del proceso de diálogo que las compañías entablan con los actores que son afectados por su negocio y la elaboración de un balance social.

Nobleza Piccardo y el Grupo Sancor Seguros son las dos únicas compañías en el país que han certificado la norma AA 1000 AS, incluso la filial local del British American Tabacco se encuentra transitando el Ciclo Cuarto, mientras que la compañía que presta una amplia gama de coberturas de riesgos a través de seguros patrimoniales, agrícolas y de trabajo está transitando el Ciclo dos.

Por dónde empezar

“En Nobleza Piccardo estamos comprometidos con la mejora continua. Sabemos que las compañías que mejor se adaptan a los cambios del entorno, son aquellas que están dispuestas a aprender -asegura Eliana Hansen, gerente de Comunicación y Responsabilidad Social de Nobleza Piccardo-. Aunque somos consientes que es poco frecuente que una empresa adopte un enfoque tan riguroso”. Según explica, han adoptado este instrumento con el objetivo de contribuir a implantar los principios de la RSC dentro de la compañía, a satisfacer la creciente demanda de transparencia y a perfeccionar el proceso de toma de decisiones, mediante una mayor sensibilidad en cuanto a las expectativas de la sociedad.

Eliana Hansen, gerenta de Comunicación y Responsabilidad Social de Nobleza Piccardo.
Eliana Hansen, gerenta de Comunicación y Responsabilidad Social de Nobleza Piccardo.

“La norma te exige la conformación de un Gobierno de la RSE, con lo cual comenzas a ver estas temáticas al mismo nivel de lo que son riesgos de negocio y cuestiones reputacionales”, explica Eliana Hansen, gerente de Comunicación y Responsabilidad Social de Nobleza Piccardo, y agrega que “la RSE es la manera en que la compañía lleva adelante el negocio y gana dinero. Y la inversión social corporativa es en qué gasta parte de ese dinero que ganó”.

Además opina que en este tipo de industrias “ser responsable es ineludible, no es una cuestión de tendencias. La realidad es que tenemos una historia que nos pesa, entonces, es mayor el desafío de demostrar que sí se puede ser responsable, aunque estés en una industria controversial como esta”.

En el caso de la aseguradora, cuya facturación alcanzó los $ 1.500 millones, lo que representó un crecimiento del 37 por ciento respecto al año anterior; el hecho de haber certificado la norma AA 1000 significó un crecimiento acompañado de las tendencias mundiales en esta materia. “Aseguramos la calidad del balance social, mantenemos diálogos constantes y constructivos con nuestros grupos de interés, fomentamos el compromiso y demostramos transparencia a nuestros stakeholders”, detalla Norberto Cipollatti, gerente de Marketing y Relaciones Institucionales de Grupo Sancor Seguros, área encargada de llevar adelante todo el proceso.

Asímismo, el Grupo al ser una cooperativa venía trabajando en aspectos sociales. Se trataban de proyectos aislados, sin un marco que los vinculara y ordenara. Por esto, sintieron la necesidad de enmarcarlos en un proceso con la intención que la RE sea parte integral del negocio.

Cuando el tema lo es todo

El marco que brinda la AA 1000 AS (véase Nueva actualización) ayuda a la empresa a establecer un modelo de gestión de RE sistemático que establece procedimientos, indicadores y flujos de comunicación a través de la publicación del reporte social. En este sentido, se pueden plantear hasta tres objetivos por ciclo. Sin embargo, según explican desde ambas empresas, la experiencia les demostró que dado el nivel de profundidad con el que son abordos los temas lo indicado es tomar sólo uno. A partir del cual, se convoca a los grupos más representativos y mide el desempeño económico, social y ambiental a través de indicadores de desempeño como los del Global Reporting Initiative (véase G3).

Norberto Cipollatti, gerente de Marketing y Relaciones Institucionales de Grupo Sancor Seguros.
Norberto Cipollatti, gerente de Marketing y Relaciones Institucionales de Grupo Sancor Seguros.
“Es imposible pensar que un proceso de estas características se puede llevar a cabo sin que la alta gerencia está involucrada. Ya no hablamos de un área que se encarga de “programas”, sino que la RSE es vista y entendida como una gestión integral corporativa, lo cual implica un esfuerzo mucho mayor”, asegura Norberto Cipollatti, gerente de Marketing y Relaciones Institucionales de Grupo Sancor Seguros.

El tópico se seleccionará de acuerdo a diferentes variables: el tema debe ser relavante para la compañía dado el tiempo y el costo del proceso. Al mismo tiempo, debe ser importante para la sociedad y debe estar en la agenda de los medios de comunicación. También es necesario realizar estudios cualitativos y cuantitativos tales como de reputación, imagen, nivel de hostilidad, acercamiento de los públicos, entre otros.

En el caso de Nobleza el tema de Prevención de fumar en menores estuvo presente durante los cuatro Ciclos, siendo en el último, el único tópico tratado. Mientras que el elegido de la compañía de seguros fue Seguridad Vial, dados los resultados y expectativas del Ciclo 1, de la coyuntura del país y de los aspectos claves para el negocio (véase Comprometerse y Rutas en rojo).

“Tratar el tópico Prevención de fumar en menores nos permitió como compañía renovar nuestro compromiso con el tema. Siempre trabajamos sobre esta problemática, sin embargo queríamos hacer algo más, y que mejor que escuchar a la sociedad y a los medios para poder elegir el mejor camino para actuar”, explica Hansen y agrega que “hay gente que está muy en contra de nuestro negocio y es gratificante como se puede lograr un diálogo constructivo, porque, en definitiva, estamos juntos para combatir una problemática que nos preocupa a todos, más allá del sector al que representes”.

Qué hacemos

Si bien el diálogo con los stakeholders puede hacerse de manera directa o indirecta ambas compañías eligieron realizarlo cara a cara. “Para nosotros el proceso de balance social es el diálogo cara a cara, y lo hacemos de esta forma, porque estamos convencidos que nos ayuda a crear relaciones sustentables basadas en la transparencia”, explica la representante de la tabacalera que generó ventas por un valor superior a los $ 460 millones, logrando un resultado operativo superior a los $ 18 millones durante el 2007.

En cuanto al número de participantes, Nobleza pasó de 289 personas en su primer Ciclo 2001-2002, a 17 en su cuarto Ciclo 2007-2008. Mientras que Sancor pasó de 392 a 26. Los participantes fueron representantes de organismos gubernamentales, Poder Legislativo, Consejo Publicitario, organismos no Gubernamentales, entre otros.

Lo importante, es que el modelador durante las dos horas que dura el encuentro, releve todas las expectativas concretas que tiene la sociedad para con la compañía. Una vez finalizado, la compañía evalúa los requerimientos recogidos de acuerdo a tres esferas de responsabilidad y establece indicadores de cumplimiento para cada una de ellas.

Las esferas de responsabilidad son: aquellas a las que puede responder de manera individual ya que están dentro de las responsabilidades que le competen; aquellas que debe realizar en conjunto con otros sectores y por último, aquellas que su realización le compete a terceros.

Ambas empresas coinciden en que este último punto es difícil de cumplir, dado que ellas pueden promover, concientizar y evidenciar el reclamo de la sociedad, pero no pueden, como en el caso de Nobleza, sancionar una ley nacional que prohíba fumar a menores de edad. “A medida que el alcance del cumplimiento de las expectativas involucra de algún modo a instituciones gubernamentales, la dificultad de darles respuesta aumenta considerablemente”, asegura el represente de Grupo Sancor, compañía que invirtió $ 195.000 para la ejecución del Ciclo 1 y $ 250.000 para el Ciclo 2.

Ahora, más allá de lo expuesto ¿Por qué se exige un verificador externo?, ¿qué beneficios trae al negocio la certificación de esta norma?, ¿Cómo repercute su implementación en el área de RE de las compañías?, y sobre todo, si es tan importante ¿por qué sólo dos compañías del país la han certificado desde que se implementó en 1999?

Sello de garantía

A nivel mundial, la tendencia a la generación de reportes de sustentabilidad ha experimentado un constante crecimiento desde 1992, momento en el cual se comenzó a hablar del tema. En aquel momento el número de compañías que realizaban este ejercicio no llegaba a 20, hoy asciende a 2.500 (véase ¿Cómo demostramos la credibilidad del reporte social?)

Gustavo Nudel, gerente Servicios de Certificación de Sistemas de Bureau Veritas Argentina.
Gustavo Nudel, gerente Servicios de Certificación de Sistemas de Bureau Veritas Argentina.

La verificación externa agrega valor a la compañía, mejora su imagen y marca, atrae al cliente, y mejora la competitividad y posición en el mercado”, asegura Gustavo Nudel, gerente Servicios de Certificación de Sistemas de Bureau Veritas Argentina, compañía que auditó los procesos de certificación de la norma AA 1000 AS de Nobleza Piccardo y de Grupo Sancor Seguros.

“En Argentina no existen estadísticas con respecto al número de compañías que editan su reporte social, sin embargo, si bien son numerosas no toda cuentan con verificación externa”, asegura Gustavo Nudel, gerente Servicios de Certificación de Sistemas de Bureau Veritas Argentina.

Bureau Veritas Argentina es la empresa auditora externa contratada por las dos compañías para asegurar una verificación independiente de sus procesos de RE. Según explica Nudel, la importancia de que exista está verificación radica en la transparencia, en la fiabilidad y exhaustividad de los informes, al mismo tiempo que mejora la calidad, utilidad y credibilidad de la información utilizada dentro de la organización. “La verificación externa agrega valor a la compañía, mejora su imagen y marca, atrae al cliente, y mejora la competitividad y posición en el mercado”, asegura.

Sin embargo, en el país no son muchas las compañías que han certificado sus Reportes por medio de una verificadora externa. Según Nudel esto se debe a la falta de información que existe en el mercado sobre este tema. “Debemos darle a conocer a las empresas que existe este tipo de herramienta, no quiere decir que la vayan a adoptar, pero por lo menos van a saber que están”.

Círculo perfecto

La elección del estándar AA 1000 AS para llevar a cabo el proceso de RE permite contabilizar, administrar y comunicar el desempeño financiero, social y ético de una manera óptima. “La norma te exige la conformación de un Gobierno de la RSE, con lo cual comenzas a ver las temáticas al mismo nivel de lo que son riesgos de negocio y cuestiones reputacionales”, explica Eliana Hansen y agrega que “la RSE es la manera en que la compañía lleva adelante el negocio y gana dinero. Y la inversión social corporativa es en que gasta parte de ese dinero que ganó”.

Además, con la implementación de esta norma, se logra identificar a los grupos de interés para reorientar las actividades de la compañía, enfocar la estrategia de RE vinculándola al core business, facilitar con fluidez en la gestión del riesgo y aprender de los stakeholders para generar procesos y productos acordes a las necesidades específicas.

“Es imposible pensar que un proceso de estas características se puede llevar a cabo sin que la alta gerencia está involucrada. Ya no hablamos de un área que se encarga de “programas”, sino que la RSE es vista y entendida como una gestión integral corporativa, lo cual implica un esfuerzo mucho mayor”, asegura Cipollatti.

Quizás este es uno de los puntos por el cual tan sólo dos compañías argentinas están certificadas bajo la norma AA 1000 AS. Así mismo, todos coinciden en que la inversión que requiere trabajar con esta normativa también puede ser uno de los puntos que lleva a que por el momento las compañías no la hayan adoptado. A esto se suma la falta de información o conocimiento sobre el tema.

Por otra parte, para Cipollatti hay un punto fundamental que lleva a que la norma sea prácticamente desconocida por el mercado local. “Los espacios de diálogos nos permiten conocer el punto de vista y las necesidades de nuestros grupos de interés, para darles una respuesta comprometida a través de planes de acción concretos. Sin embargo, es muy común en Argentina, que se relacione la RSE con la filantropía, o con meras acciones para mejorar la apariencia en lugar de pensarla desde la propia actividad en la que una empresa se desempeña”.

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