La escasez de personal y el creciente reconocimiento de la importancia de las personas para lograr la competitividad están llevando a las compañías a adoptar políticas activas en materia de reclutamiento y retención. Los gerentes de Recursos Humanos de Novartis Argentina, Toyota Argentina, Adecco y Volkswagen Argentina, explican cómo logran llevar adelante esta política con éxito y cómo contribuyen al negocio de la compañía desde la gerencia que dirigen.
Toda empresa tiene como premisa maximizar la inversión y obtener una mayor rentabilidad. Hasta hace un tiempo, el foco estaba puesto en la modernización de los procesos, la producción y los canales de distribución.
Sin que estos puntos hayan sida dejados de lado, el capital humano cobra gran importancia en los tiempos que corren. Ya no alcanza con ser efectivos o estar presentes en determinados segmentos de consumidores, ahora los empleados son una parte importante del negocio.
Esta relevancia puesta en los recursos que trabajan en la empresa ha producido diferentes tendencias que los gerentes de Recursos Humanos deben analizar. Según una encuesta realizada por Deloitte y The Economist Intelligence Unit, en la que participaron a nivel global la alta dirección, “más del 85 por ciento de los directivos considera al capital humano como un factor fundamental para el desempeño de su organización”; mientras que otra, realizada por Grant Thornton, reveló que “el 63 por ciento de las empresas a nivel mundial está pagando más costo de personal que hace un año”. La Argentina se ubicó en la posición número 11 en la lista mundial, con un 75 por ciento de aumento de sus costos de personal, muy por encima del promedio global.
“La escasez de recursos y el creciente reconocimiento de la importancia de la gente para lograr la competitividad están llevando a las empresas del sector privado a adoptar políticas activas en materia de reclutamiento y retención”, explica Gustavo Aquino, miembro de titular de la Comisión Directiva de la Asociación de Recursos Humanos de la Argentina (ADRHA).
Ahora, ¿cómo lo realizan? ¿Qué métodos utilizan para lograr una mayor fidelización y minimizar la rotación de su personal? ¿Cómo logran atraer a los mejores talentos y conservarlos dentro de su organización? ¿Cómo contribuye el área de Recursos Humanos al negocio de la compañía?
En Novartis Argentina trabajaron durante los últimos tres años en fortalecer sus cuadros de sucesión con el fin de garantizar determinados porcentajes de promociones internas y coberturas de vacantes dentro de la compañía, al mismo tiempo que generaban una motivación en el personal haciendo hincapié en el crecimiento profesional.

Sanmiguel está convencido que la mejor manera de demostrar la contribución al negocio desde su área es tener al personal listo, entrenado, que esté capacitado para tomar las mejores decisiones. “Es difícil verlo desde el lado positivo, ya que se percibe cuando no tenes ese recurso que la compañía necesita y lo salís a buscar de manera desesperada. Eso es lo peor que puede pasar”.
En Novartis se trabaja con un assessment de desarrollo para identificar cuál es el nivel de competencia de la persona versus las condiciones que requiere la posición inmediata superior (véase Formación integral). Dos veces por año, a través de lo que ellos denominan Talking Talent, se determina un plan de acción y se establecen los plazos de cumplimiento para cada uno de sus recursos. “El objetivo es tener un tracking permanente de cómo está evolucionando la organización, al mismo tiempo que nos indica dónde debemos focalizarnos para determinadas fuentes de reclutamiento”, detalla el representante de la compañía farmacéutica que facturó $ 468,50 millones en el último año y emplea a 851 personas.
En Adecco Argentina también prevalece la idea de que el área de RR.HH tiene que funcionar como un socio estratégico del CEO, ya que mientras los primeros actúan como agentes de cambio los segundos; son sus sponsors que adaptan la selección de los nuevos ingresos a los skills que necesita el negocio.
En cuanto a las políticas a largo plazo, Mariana Vázquez, directora de Selección, Calidad y Recursos Humanos de Adecco Argentina, opina que “en un contexto tan cambiante es muy difícil poder establecerlas”, y agrega que “si bien deben tener una directriz, esta también debe ser lo suficientemente flexible para adaptarse a las exigencias del mercado”.
Que Recursos Humanos dejó de ser un departamento operativo encargado solamente de la liquidación de sueldos y el control del personal no es nuevo. Según los distintos especialistas consultados, hoy se le exige mucho más el apoyo en la gestión del negocio, que tiene que ver con bajar la rotación, atraer y retener a los mejores talentos, lograr la motivación y desarrollar la competencia.
Para ambas empresas lograr la fidelización a una compañía es uno de los puntos más conflictivos. Y más si se tiene en cuenta que la media a nivel mundial de permanencia en las empresas, de la mano de obra de media y alta calificación es de 2,8 años; la antigüedad promedio de la gente calificada en el mundo no llega a los tres años.

En concordancia con esto, existen empresas que están apuntando a la reconversión de carreras, donde tal vez ya no exigen la experiencia en igual rubro sino que valoran aquellas personas interesadas en hacer una ruptura en su perfil y puedan aportar una mirada diferente.
Para el directivo de ADRHA el problema va más allá de lograr fidelizar recursos o conseguir el talento deseado. Para el especialista, el área de RRHH se convierte en una herramienta clave que no sólo debe implementar políticas de retención y seducción. “Nuestro papel principal es lograr tomar gente que realice bien su trabajo, pero, por sobre todo, que no genere daño a futuro”.
Novartis, en sintonía con esta opinión, evalúa los resultados cuantitativos por un lado y por otro los valores cualitativos de la persona en sus pruebas de desempeño.
Las automotrices buscan desesperadamente personal. En 2007 nadie pudo alcanzar a esta industria que lideró la carrera de crecimiento con el 25,5 por ciento, según el Índice de la Producción Industrial (IPI). Así mismo, un informe del Instituto de Estadísticas y Censo (Indec), del tercer trimestre de 2007, demostró la dificultad del sector para cubrir espacios: de todas las industrias, el 87 por ciento de las empresas que realizaron búsquedas ocupó el puesto; en cambio, en el área automotriz sólo el 4 por ciento de las compañías encuestadas, que realizaron búsquedas, encontró empleado.
“La realidad es muy compleja, y la verdad es que tenemos un vacio en el mercado de lo que nosotros denominamos mano de obra indirecta -técnicos, soldadores, chapistas, ingenieros, entre otros-.Y esto es producto de que en los años 90 disminuyó la inversión en capacitación en oficios, con lo cual vamos a tener que esperar muchos años para recuperarnos”, reconoce Hernán Scotti, gerente Recursos Humanos Corporativo de Volkswagen Argentina, compañía que emplea a 4.500 personas y facturó en 2007 € 1628.1 millones (véase Política a futuro).

En cuanto a las políticas de retención está convencido que no existen fórmulas secretas. Por el contrario, opina que las personas desean cosas simples, como estar en un ambiente de trabajo relajado, que compartan los resultados, que les den oportunidades y que se las respete.
Por eso explica que su función es generar políticas para el gerenciamiento de los recursos, al igual que asesorar a las distintas áreas y acompañarlas en un proceso de desarrollo. “Sin embargo, cada jefe será un gerente de Recursos Humanos, el cual tiene que dedicar el 80 por ciento de su trabajo a gestionar a su personal y el otro 20 a la operación en sí”, explica el representante de esta compañía que cuenta con el 21 por ciento del Market Share del mercado local.
En Volkswagen, luego de la crisis y en pleno proceso de expansión, están convencidos que han trabajado de manera intensa en el desarrollo de sus recursos, en mejoras en el clima laboral y en la imagen de la compañía. “Nos hemos esforzado para ser cada vez más competitivos, pero no sólo desde el punto de vista comercial, sino en la calidad de gestión de todo el proceso -asegura Scotti-, y la clave para lograrlo radica en cuán previsor puedo ser y cómo me voy preparando para los cambios futuros”.
Toyota Argentina emplea a 3.000 personas, de una edad promedio de 29 años. Durante 2007 registró su pico máximo de producción: 65.000 vehículos, lo que representó un incremento del 39,7 por ciento respecto al 2005.
La empresa comenzó a crecer y nos encontramos con la dificultad de conseguir buenos recursos humanos”, detalla Daniel Padilla, gerente de Planificación y Desarrollo de Recursos Humanos de Toyota Argentina, compañía que facturó $ 5.319 millones en 2007. Y explica que el sistema de producción, de esta automotriz que exporta el 70 por ciento de lo producido, exige que el empleado tenga conciencia crítica de la tarea que está realizando, al tiempo que busca maximizar la eficacia y la calidad (véase Cuando la opinión cuenta). “Buscamos mejorar continuamente los procesos. Fabricar autos es una de las tareas, la otra, es realizarlos cada día mejor”, asegura.

Recursos Humanos es el área que tiene a cargo la responsabilidad de planificar las planificaciones, que se llevan a cabo en horario laboral. En 2007 se realizaron 50.835 horas de instrucción sólo en el área de Producción. Mientras que los objetivos, el entrenamiento in situ y el grado de versatilidad que debe lograr cada operario son determinados por los grupos que ya conocen la operación.
Estos recibieron un entrenamiento en aula y puesto de trabajo entre tres y dos años en la planta matriz de Toyota Motors Corporation, dado que la automotriz no concibe un gerenciamiento que no conozca realmente lo que sucede en la línea de producción. “Es gestionar sobre datos concretos, no sobre suposiciones. Además, buscamos que no sea un supervisor que controle los resultados, sino un formador dentro de sus propios equipos de trabajo”, enfatiza Padilla.
Como conclusión, Padilla dice que Toyota logró internalizar dos conceptos fundamentales para el negocio de la filosofía japonesa: la mejora continua y el respeto por las personas. “Al final del día uno siempre tiene que pensar cuáles son los principios que desea llevar adelante. Toyota trabaja con ejecutivos que orientan el desarrollo del negocio sin perder como referencia a la todos los grupos que la componen y a la sociedad donde está inserta”.
Novartis Argentina cuenta con 23 cursos de capacitación que ayudan a desarrollar el potencial de sus empleados. Los mismos comprenden desde Gestión de Proyectos y Fundamento de Marketing hasta Manejo de Stress y Negociación, pasando por la Escuela Novartis y la Escuela de Negocios. “Cada colaborador tiene la posibilidad de proponer, iniciar y dar seguimiento a las acciones de su desarrollo, y su jefe directo tiene la responsabilidad de darle soporte para que lo pueda hacer”, explica Rodrigo Sanmiguel, director de Recursos Humanos de Novartis Argentina desde hace tres años.
La Escuela Novartis y la Escuela de Negocios son los dos MBA que la compañía posee en alianzas con universidades y que están destinados a sus mandos medios:
*La Escuela Novartis se lleva a cabo en la Universidad Torcuato Di Tella, con 240 horas de cursada, más exámenes y campus virtual, tiene como objetivo que los participantes logren una visión integral de la compañía para lograr una mayor efectividad profesional. Economía y Finanzas, Planeamiento, Análisis Financiero, Marketing, Estrategia en RR.HH., entre otras, conforman el contenido del programa. “Lo que la gente rescata es la posibilidad de compartir con compañeros de otros sectores y aprehender y discutir proyectos de otras áreas -detalla Sanmiguel-. Nosotros estamos convencidos que se aprende más y mejor en la práctica que en actividades formales”.
*La Escuela de Negocios se lleva a cabo en la Universidad de Belgrano y tiene como objetivo principal fortalecer las áreas comerciales. Está enfocado a recursos que necesitan incrementar su efectividad profesional por eso su objetivo es lograr que tengan una visión global del negocio y ampliar su capacidad de gestión. Durante 200 horas de cursada se fortalecen los conocimientos en marketing, finanzas, negociación y liderazgo. Con la presentación de un trabajo final obtienen el título de Diplomado en Marketing Farmacéutico.
La industria automotriz fue una de los sectores que más creció en el último año con el 25,5 por ciento, según el último Índice de la Producción Industrial (IPI). El nivel de producción y la escasez de mano de obra del sector llevaron a las áreas de Recursos Humanos a implementar diversos programas de reclutamiento y capacitación. Sin embargo, Volkswagen Argentina fue más allá y celebró dos acuerdos, uno con el ministerio de Educación de la Nación para la creación de la carrera de Ingeniería Automotriz, y el otro con el ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación para la práctica rentada.
“Hoy tenemos una demanda muy fuerte de personal y no nos resulta fácil conseguirlo y, por otro, la constante innovación tecnológica requiere de una formación específica”, reconoce Hernán Scotti, gerente de Recursos Humanos Corporativo de Volkswagen Argentina. Esta concepción llevó a que la compañía que exporta el 25 por ciento de su producción firmara un acuerdo con la Universidad Tecnológica Argentina (UTN) para crear la carrera y la tecnicatura de ingeniería Automotriz, que se dictará a partir de 2009.
El vínculo entre la casa de altos estudios y Volkswagen es preexistente ya que tienen proyectos en común y acuerdos por pasantías en la localidad bonaerense de General Pacheco donde la UTN tiene una de sus sedes y la empresa su planta industrial.
La novedad de esta alianza radica en la transformación total que se le dio a la carrera de ingeniería en automotor. Según explica el ingeniero Juan José Silva, subsecretario de Planeamiento de la UTN, el objetivo de la nueva carrera es “mostrar a la industria en funcionamiento diario, y no en el desarrollo de nuevos producto como era antes”, y agrega que “hoy las empresas son lugares de producción de conocimientos y de innovación, con lo cual es un error concebir un plan de carrera disociado de lo que ocurre en el aparato productivo”.
Equipos técnicos de una y de otra trabajaron en el diseño de los programas de estudio que se presentarán en septiembre próximo. “Se decidió que la tecnicatura se cursará en la planta de Volkswagen -detalla Scotti- ya que hemos montado un laboratorio para que los alumnos puedan realizar las prácticas y logren experiencia”.
Según informan en la universidad la cantidad de inscriptos estará a la altura de las otras carreras que poseen, sin embargo se deberá esperar hasta marzo del 2009 para conocer el número exacto de alumnos que tendrá. “Lo importante es que se dio un paso fundamental que no sólo nos va a servir a nosotros sino a toda la industria en general -reflexiona el representante de Volkswagen-. Sobre todo porque tenemos proyectado extender este acuerdo a todas las filiales de la UTN del interior del país”.
En todas las empresas del grupo Toyota se estimula la participación de los empleados; se los alienta a ser parte de las propuestas de mejoras que pueden detectar mientras desarrollan sus tareas. Así se crearon los círculos Círculos Kaizen (QC): una sana competencia entre grupos de colaboradores -elegidos por ellos mismos-que se dedican a mejorar aspectos de las actividades de la compañía. A su vez reflejan uno de los principios fundamentales de la filosofía de trabajo de Toyota que es el trabajo en equipo. De esta forma, un grupo de entre 6 a 8 empleados se reúne para estudiar un problema, lo considera y discute posibles mejoras y propone soluciones. “Las personas quieren sentirse que son valiosas, que son constructivas y que aportan a su trabajo diario -asegura Daniel Padilla gerente de Planificación y Desarrollo de Recursos Humanos de Toyota Argentina-. Todo ser humano necesita tener un sentido de pertenencia, y el problema surge cuando la compañía no le hace sentir ese aporte que realiza o no le da lugar para hacerlo”.
Por año se conforman cerca de 290 Círculos, involucrando a más de 1.590 empleados, que representan el 81 por ciento del personal de planta en condiciones de participar. El mejor de ellos viaja a Japón a presentar su propuesta al presidente de Toyota Motors Corporation “En los últimos cinco años dos de los QC que ganaron tenían que ver con medio ambiente”, explica Padilla. Si bien reconoce que cualquier compañía prefiere personas creativas a simples operarios, la diferencia entre la automotriz japonesa y el resto, para Padilla, radica en que “nosotros le decimos que pensar en medio ambiente y seguridad es tan importante como pensar en reducción de costos, y eso no pasa en todos lados. Demostramos una coherencia entre el discurso y la práctica”. Estos dichos son apoyados por números reales: durante 2007 de los 289 QC que se llevaron adelante, 67 estaban directamente ligados a aspectos ambientales, mientras que de las 34.428 sugerencias que se hicieron el 10,7 por ciento estaban referidas a medio ambiente. Según explican en la compañía la participación hace que las personas busquen mejoras más allá del puesto de trabajo. Y si bien la participación no es obligatoria, sí se reconoce en la evaluación interna que realizan una vez al año. “Esto es así porque estamos convencidos que es una oportunidad única desde el punto de vista del aprendizaje”, explica el representante del área que necesita incorporar 150 personas más de acá a fin de año.

Copyright © 2008 www.visionsustentable.com.ar - Reservados todos los derechos que marca la ley.